domingo, 18 de diciembre de 2011

Jardín de diciembre

Estas alegrías lucen sus últimas galas. Saben que tienen tasado el tiempo que les queda por vivir, se apartan de la tristeza y de su ocaso, conscientes de que arrastran su vida en un tiempo de descuento que ya permite pocas alegrías.



Los acantos ya parecen desesperezados del verano que los agota. La temperatura suave y las lluvias de noviembre que avivan las plantas y ceban los veneros, favorecen un crecimiento que se verá entorpecido de nuevo por las temperaturas crudas del invierno de la meseta.




También estos claveles chinos saben manejarse en condiciones desfavorables.



Las caléndulas son unas de mis flores favoritas porque descubrí que salen cuando todas las demás escasean o rindieron su vigor. Son plantas desdolidas que requieren pocos cuidados (como a mí me gustan) y saben aprovechar la ausencia de otras más elegantes para lucir su rústico encanto. Adornan el jardín a destiempo.



La hortensia tenía color verdoso de bronce antiguo. Las flores aguantan, cambian de color y luchan, antes de rendirse al frío que las arrebata y las reduce a la nada.


Las fotos están tomadas el día cuatro de diciembre. El membrillero aún conservaba las hojas de otoño avanzado, de tonos amarillentos. Esta mañana lo encontré desnudo, desprendido ya de su cubierta, las hojas en el suelo.

8 comentarios:

Manolo dijo...

Siempre queda alguna flor para alegrarnos la vista. El sábado pasado, en nuestro paseo matinal, todavía cogimos algunas rosas (una cada uno, tampoco era cuestión de abusar).

Abejita de la Vega dijo...

¿Qué resistencia la de las flores!

Me da mucha envidia tu jardín, siempre te lo digo.

La vejez de las hortensias es de una gran dignidad...

Besos

Asun dijo...

Tienes un jardin superflorido y variado. Se ve que le debes dedicar mucho tiempo.

Un beso

Gelu dijo...

Buenas noches, pancho:

Con cuántas flores han agradecido vuestras plantas los cuidados que les dedicáis.
El membrillero se volverá a poner precioso al año que viene. Mientras, podéis hacer como Antonio López, mientras pintaba el suyo.
Te pongo el enlace del bodegón de otoño, con membrillos y laurel, de Casadiego, en cuya entrada hace más de un año dejé -en un comentario- el estupendo vídeo que encontré en Youtube, del documental de Víctor Erice.

Un abrazo.

Paco Cuesta dijo...

La naturaleza nos enseña como sobrevivir en este mundo. Desgraciadamente no hacemos caso

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Me gustan estas entradas tuyas en las que nos muestras tu jardín. La naturaleza no muere, desde luego, en invierno. No lo hagamos nosotros.

Aldabra dijo...

tu jardín es muy hermoso...

a los que tú llamas claveles chinos yo los conozco como topetes... cuando era pequeña, mi madre plantaba muchas flores y los topetes nunca faltaban.

los claveles chinos para mí son las clavelinas:

http://plantas.facilisimo.com/foros/plantas-y-flores/quiero-preparar-el-patio-me-ayudan_640690.html

y ahora buscando por internet que "mis topetes" se llaman tagetes, tal vez mi madre equivocara el nombre por desconocimiento y como por aquellos entonces no había internete... es como lo de la mondarina o la mandarina, algo así...

ahora apenas se ven "alegrías" y no lo digo por lo de la crisis, que también, lo digo porque creo que han entrado muchas plantas de fuera a desbancar a nuestras plantas de toda la vida... en mi casa siempre hubo alegrías y begonias... recuerdo que las alegrías eran delicadas, la tuya en cambio luce muy hermosa.

biquiños,

María dijo...

¡Qué bonitas las plantas!