jueves 19 de noviembre de 2009

Nota al margen, camino y una arenga

El auténtico autor del Quijote en la ficción. Ilustración tomada de aquí.


CAPÍTULO 2.24

A pesar de que DQ promete seguir contando historias del interior de la cueva, éstas serán más adelante, porque ahora se echan al camino marcando el final del relato montesino. Los lectores sentimos cómo se nos rompen los esquemas que nos hemos ido creando durante la lectura: al final del capítulo no nos da ninguna pista sobre la dirección que tomará la novela. Capítulo con poco atractivo para los ilustradores, pero que ha provocado que ríos de tinta intenten dar una interpretación de la nota al margen de Cide Hamete Benengeli.


Los lamentos de S, por la locura de su amo, en vista del efecto que en él ha tenido el encantamiento, con la descompensación horaria que sufrió en la bajada a la cueva, nos llevan a dudar de lo mismo que el autor primero- Cide Hamete- : la más que dudosa verosimilitud del relato de DQ sobre su experiencia en la cueva, expresadas en unas notas al margen en la versión en árabe. Se duda de la autonomía del autor para inventar un relato y darlo a la estampa. Da protagonismo a los personajes: deja que sea el propio protagonista de la novela el responsable de lo que en ella se vierte. Al lector le otorga el privilegio de que juzgue sobre la veracidad de algo que ocurre lejos de testigos desencantados. Muy moderno se nos muestra aquí el autor al permitir que el lector intervenga en el proceso creador de la novela. De alguna forma permite interactividad con el receptor del mensaje.


El primo del Licenciado espadachín, que no conoce los entresijos de la relación entre ambos, ve falta de respeto en el comportamiento de S con su amo. Comenta que de la historia de DQ es aprovechable casi todo para sus libros; desde el propio conocimiento del Caballero de la Triste Figura hasta el nacimiento del Guadiana, junto a los misterios de la cueva y la invención de los naipes, cuyos principios se ahondan a los tiempos de Carlomagno.


DQ duda de que su interlocutor tenga licencia para publicar y mecenas que ampare económicamente la creación y difusión (obsérvese la utilidad de un blog). Aquí C saca a colación las dificultades que tuvo para encontrar mecenas: “Un príncipe conozco yo que puede suplir la falta de los demás, con tantas ventajas que, si me atreviere a decirlas, quizá despertara la invidia en más de cuatro generosos pechos.”


La tarde, que ya alargaba las sombras, les obliga a pensar en el cobijo para la noche; el primo propone una ermita cuyo ermitaño tiene buenas gallinas y una casa que acepta huéspedes. Nada mal debía vivir el ermitaño pues DQ incide en su pensamiento de que hace más daño un pecador público que un hipócrita que se dice bueno. La compañía frustrada de un mulero que, a pie, arrea el mulo cargado de lanzas, apremia también la mente de DQ, ávida de conocimientos. Es por ese afán que deciden seguirle hasta la venta, no sin antes pasarse por la ermita a echar un trago. La sotaermitaña que cuida al eremita no les ofrece más que agua de la fuente. Esto no convence a S que esperaba algo más consistente, añorando la abundancia de los capítulos anteriores.


Continúan la marcha rumbo a la venta y se topan con un mancebo, mozo de dieciocho años, que a pie, iba cantando seguirillas corridas manchegas. Le quedaban unas doce leguas para llegar al banderín de enganche donde pensaba alistarse; llevaba la ropa en un hatillo, como los maletillas, para no gastarla: más quiero tener por amo y por señor al rey, y servirle en la guerra, que no a un pelón en la corte.” Había tenido malas experiencias con los amos que hasta entonces había servido, dándonos una panorámica exacta de los personajes de pretendida grandeza que pululaban por la corte y sus aledaños: mucho había vivido este muchacho con apenas dieciocho.



El Quijote universal. Espléndido ejemplar del Quijote en dos tomos. De una tienda de libros de segunda mano de Utrecht. Por sólo 15 Euros en holandés.



Como entre patriotas anda el juego, el relato del mancebo sirve a DQ para arengar al joven que va a servir en los ejércitos más temidos del momento. Eran los soldados del imperio. C nos da una visión un tanto desengañada de los tercios. Nos muestra cómo en ellos se alistaba gente que apenas tenía para comer, menos para vestir. Sin embargo, DQ le dice que “más bien parece el soldado muerto en la batalla que vivo y salvo en la huida.” Si por casualidad cayera herido en el combate, no debe preocuparse, pues ya se está dando órdenes para que los veteranos heridos o mutilados tengan privilegios en su vida posterior. No como los amos que liberan a los esclavos de viejos para que no gasten, dejándoles indefensos, abocados al hambre.


El paje no acepta el anca de Rocinante que tan amablemente le ofrece DQ, pero sí la cena en la venta.


S se sorprende, de nuevo, al ver cómo DQ ha pasado de la locura montesina a la arenga al futuro soldado a modo de gran capitán. También de que su locura parece haberse desvanecido al no confundir la venta por castillo como solía. Al anochecer llegaron a la venta y S acomodó a Rocinante en la suite de la caballeriza: el pesebre de privilegio, preparándole para un futuro que se adivina exigente.



Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma.

lunes 16 de noviembre de 2009

Entre primos anda el juego

Gerardo Trives dibujó

"...sino de pura carne y de puros huesos"


Aunque tarde, aquí va mi aportación al capítulo semanal. Hecho durante esperas de aeropuertos y en Utrecht, donde hemos estado unos días de proyecto europeo.


CAPÍTULO 2.23

Después de haber comido entre los tres de las alforjas, ya recuperadas las constantes vitales de DQ, en un día nublado y sentados los comensales, se esfuerza el Hidalgo en relatar lo que acaba de ver en el interior de la cueva; obligado a dar más detalles que nunca, porque no hay testigos en el exterior que den fe de la veracidad de su historia.


Sorprende desde el comienzo del relato el juego que hace el autor con la luz. El día no está luminoso, como se acostumbra en La Mancha, sino gris, nublado y plomizo, lo que permite situarlo a las cuatro de la tarde sin achicharrarse los comensales. La acción sucede en una mazmorra que, sorpresivamente, está llena de luz y palacios con paredes de cristal. DQ se sienta en el rollo de soga sobrante y se queda dormido: me hallé en la mitad del más bello, ameno y deleitoso prado que puede criar la naturaleza ni imaginar la más discreta imaginación humana”. Se asegura, tocándose, de que está vivo, despierto. Un anciano venerable portaba un rosario cuyos padrenuestros venían marcados por huevos de avestruz. Su capa larga arrastraba por el suelo. No había problemas de peso en la cueva: la ingravidez de los espíritus permite eso y una barba larga; sin embargo, el abrazo que DQ recibe, nos dice que conserva características de los humanos.


DQ se siente atraído por el de la luenga barba. No pierde la oportunidad de preguntarle por el corazón de Durandarte en la batalla de Roncesvalles. S hace de primo al quedarse con la anécdota del espadero fabricante de la daga usada en la operación extractora del corazón. No deja intervenir al primo, ésta es su historia. Delante de ellos, de cuerpo presente, está el propio Durandarte, también primo de Montesinos , respira y se queja como si viviera. Merlín, más listo que el diablo, lo mantiene encantado junto a su escudero Guadiana. También a Montesinos, Belerma, Ruidera con dos sobrinos y siete hijas a las que convirtió en las lagunas que nutren de agua al Guadiana. Lagunas que se sumergen por la pena de dejar a su Sr. Durandarte. El río va mostrando su pena:…y no se precia de criar en sus aguas peces regalados y de estima, sino burdos y desabridos, bien diferentes de los del Tajo dorado”. Dando así lugar a una rivalidad de ríos ibéricos que se adentran pomposos en Portugal antes de entregar sus aguas en el Atlántico.


Montesinos presenta a su primo a DQ que puede desencantarlos: “que las grandes hazañas para los grandes hombres están guardadas”. El primo desprecia a DQ al que no da demasiado crédito, dándose la vuelta en su silente posición horizontal. Al final de dos hileras de bellas doncellas, de luto vestidas, camina Belarma con rasgos distintivos que la diferencian de las demás, portando el corazón de Durandarte. Montesinos comete la indiscreción de compararla con D. A punto está de montar un altercado si no es porque se retracta de lo dicho. S se extraña de la evolución de su amo hacia la no beligerancia.


C vuelve a darnos una lección de cómo se resuelven las situaciones difíciles en una narración. En este caso, la falta de sincronía entre el tiempo narrativo y el real lo resuelve recurriendo al mundo de los sueños, con una sencillez que lo hace creíble a ojos del lector. El diálogo entre S y DQ resuelve el conflicto en unos cuantos renglones que se complementan con la intervención del primo, que se interesa por cuestiones fisiológicas, pero que sirven también para otorgar credibilidad al relato de DQ, tomando el encantamiento como eje alrededor del cual gira la historia: “aquellos encantadores… le encajaron en el magín o la memoria toda esa máquina que nos ha contado, y todo aquello que por contar le queda”. Algo que a S le queda claro cuando escucha que ha visto a D y dos doncellas en las labradoras que él se inventó en las afueras del Toboso. Promete DQ contarnos más hechos para que le creamos, tanto nosotros como S, incrédulo.


Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma.

martes 10 de noviembre de 2009

Habla popular de Lumbrales (19)

Verraco Vetón, llamado en el pueblo, "Burro la Barrera", por estar emplazado en La Barrera.


Foto tomada de aquí


Dichos, expresiones, chascarrillos, refranes…


Comer el rebojo: Merendar.”Ven aquí que comemos el rebojo en el arrimacho.”


Como si le dices al Burro la Barrera: Se dice de alguien que es duro de entendederas.

Similar a decirle so que arre.


Comprar a ojo buen cubero: Por un alto, sin pesar la mercancía.


Cordero manso a dos madres mama: El dócil que se allega, siempre saca más que el arisco, rebelde.


Correr el tejao: Quitar las goteras. “Es urgente correr el tejao, tenemos tol sobrao lleno de calderetes y baches pa las goteras.


Arregazao: Remangado.

DRAE: Arregazado, da. (Del part. de arregazar). 1. adj. Que tiene la punta hacia arriba. Nariz arregazada.


Arregazarse: 1.- Subirse la falda o un vestido por ejemplo para meter los pies en el agua. 2.- Retirarse las nubes. “Se arregazaron las nubes y salió el sol.”

DRAE: Arregazar: 1. tr. Recoger las faldas hacia el regazo. U. m. c. prnl.

DCT: Arremangarse las mangas la falda o el pantalón para realizar cualquier faena, sobre todo para que no se mojen.

BDE: Aparece a mediados del S XIV. Probablemente provenga del latín vulgar, RECAPTIARE, “recoger”. Del portugués “arregacar”.


Arrepañar: Coger, robar.

No está en el DRAE

No está en el DCT con esta acepción


Arrepuñar: Coger con ansia o avaricia.

No está en el DRAE

No está en el DCT


Arresguñar: Arañar el cutis con las uñas. “Si me arresguñas te tiro con un canto que te hago una pitera”.

No está en el DRAE

No está en el DCT


Arriazo: Cosa molesta. Débil, de pocas fuerzas:Habrás andao a nidos; vienes hecho un arriazo, con los pantalones todos rotos.”

No está en el DRAE

DCT: Lo que no tiene valor y estorba.


Arribanzo: Ladera, terreno difícil de cultivar por su inclinación. “Pa las hinojosas está todo lleno de arribanzos.”

No está en el DRAE

No está en el DCT

BDE: Riba, anterior a 942, ribera, ribazo. Del latín RIPA., margen del río. Ribazo aparece en 1250.


Arrimacho sito en La Navalito


Arrimacho: Especie de choza o cobertizo de piedra, aprovechando el ángulo de las paredes. En este ángulo se crecen algo más las paredes y se colocan varias lanchas a modo de techumbre. No llega a la categoría de choza. Menos mal que había allí cerca un arrimacho, si no, nos calamos de arriba abajo.

No está en el DRAE

No está en el DCT


Arriponcio: Persona tarda, liosa y poco ágil. Cosa baladí. En plural, arriponcios, es igual que achiperres.

No está en el DRAE

No está en el DCT


Arritas: Grano como la beza o algarroba.

No está en el DRAE

No está en el DCT


El color fucsia en algunas palabras indica que son de reciente incorporación. Posterior a Mayo de 2007.


Abreviaturas utilizadas:
DRAE: Diccionario de la Real Academia Española.
DCT: Diccionario del Castellano Tradicional.
BDE: Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Joan Corominas

domingo 8 de noviembre de 2009

Morbo Gálico


Girolamo Fracastoro, responsable del nombre de la enfermedad.


“Olvidósele a Virgilio de declararnos quién fue el primero que tuvo catarro en el mundo, y el primero que tomó las unciones para curarse del morbo gálico, y yo lo declaro al pie de la letra, y lo autorizo con más de veinte y cinco autores: porque vea vuesa merced si he trabajado bien y si ha de ser útil el tal libro a todo el mundo”. En el capítulo del Quijote de esta semana (2. 22) El Primo del Licenciado diestro en esgrima, declara que hizo un esfuerzo, más que considerable, por desentrañar quién fue el pionero en usar los ungüentos para curar el mal que se extendía con rapidez por toda Europa.


Como si hubiera sentido morbo por la asociación del sustantivo morbo y el gentilicio gálico, por casualidad, que no por morbo, descubrí que en el 1939 debió de haber andancio del mal en Salamanca, a añadir a los que asolaban el país por entonces.


Hasta con sifilocomio contábamos.


jueves 5 de noviembre de 2009

Don Quijote se empoza*

Gustave Doré dibujó.
"Sancho se refociló tres días a costa de los novios"


CAPÍTULO 2. 22

Cervantes recurre al camino para marcar la transición de un episodio a otro. Es en estos capítulos donde, con el dinamismo que imprime a la trama, nos descubre su magisterio de novelista moderno. Nos dejamos llevar por su experta pluma de la vida relajada en casa de los recién casados a la angustia de los del exterior del pozo, que temen por la integridad del espeleólogo inexperto, pasando por los consejos de DQ a Basilio y Quiteria, el camino y el empozamiento de DQ. Cometeríamos un grave error si pensáramos que por esa apariencia de superficialidad nos lo podemos saltar alegremente.


Los tres días que nuestros protagonistas pasaron en casa de los novios “fueron regalados y servidos como cuerpos de rey”. A cambio de los tres días de pensión completa, DQ da una serie de consejos a los recién casados sobre la pobreza y el amor. Aconseja a Basilio que, ahora que ha conseguido la belleza, se dedique a conservarla; empresa nada fácil, siempre estará en el punto de mira de muchas aves de rapiña: “La mujer hermosa y honrada, cuyo marido es pobre, merece ser coronada con laureles y palmas de vencimiento y triunfo.” Al hacer esta aseveración DQ copia de la sabiduría popular. Parte de la observación, no hay quién pueda ir en contra de lo que se ve y palpa en la vida cotidiana. El Hidalgo da por supuesta la maldad intrínseca de la mujer; por lo tanto, para demostrar su bondad no sólo tiene que ser buena sino parecerlo: “…que mucho más dañan a las honras de las mujeres las desenvolturas y libertades públicas que las maldades secretas.” S que escucha, farfulla que esas reflexiones obtenidas de la observación también las había podido haber hecho él. Además, las podía haber escuchado antes de casarse con Teresa. Le confiesa a su amo que aunque ella no es mala, tampoco es buena, sobre todo cuando está celosa. No debía ver muy claro Teresa tanta salida del marido con su amo.


Antes de los consejos, C sigue con la ambigüedad que caracteriza sus escritos. Quiteria era ignorante de los planes de suicidio de Basilio; pero deja la puerta abierta a que lo supiera por terceras personas, los amigos del novio. DQ se siente halagado porque haya alguien que considere su valentía y su elocuencia, capaz de detener la trifulca que se adivinaba cruenta en la enramada.


Un primo sin nombre del Licenciado diestro les sirve de guía a la Cueva de Montesinos. C no se digna ponerle nombre pero lo define con detenimiento: humanista, editor que atiende a la máxima de “instruir deleitando”, dedicando con frecuencia los libros a príncipes, famoso estudiante y lector de libros de Caballería; sin embargo, sus múltiples ocupaciones no llegan para dar descanso a la burra preñada. También es verdad que cualquier montura no tendría mayor dificultad para ponerse al paso de los perjudicados animales de nuestros protagonistas. (Otro ejemplo más de la utilización del contraste en las narraciones cervantinas). Nos cuenta, también, los temas de las obras que edita, son paradigma e hipérbole de los saberes inútiles, como una descripción de los tipos de libreas, las fuentes de Madrid, el detallarnos la veleta de la Giralda o el Ángel de la veleta de la iglesia de la Magdalena de Salamanca ( nadie sabe de su existencia ) Sólo he encontrado una referencia en El Lazarillo al Comendador de La Magdalena y una mención a un Colegio Menor con ese nombre, sito en el Teso San Vicente- parte más alta de la Salamanca antigua - que daba cobijo a siete estudiantes. Me inclino a pensar que se trata de otra comparación barroca, entre la grandiosidad de la Giralda y una veleta de una iglesia que ni existe. Añade a los saberes inútiles: quién se pilló el primer catarro y el usuario pionero del ungüento que curaba la sífilis. Gracioso se muestra S en la apostilla al preguntar quién fue el primero en rascarse la cabeza. Su caletre le da para saber que el primer titiritero fue Lucifer sin necesidad de consultar libros: “para preguntar necedades y responder disparates no he menester yo andar buscando ayuda de vecinos.”



Grabado de la edición de Ibarra. Madrid 1780.

"... salieron por ella una infinidad de cuervos y grajos..."


Como la noche se les viniera encima, pernoctaron en una aldea a dos leguas de la cueva. Allí se abastecieron de lo necesario para que DQ bajara al pozo al día siguiente. Los aledaños, ciegos de maleza, los pajarracos se espantan al abrir camino con la espada, señal de que ningún humano se había acercado a la boca desde hacía mucho tiempo. ...tal empresa como aquésta, Sancho amigo, para mí estaba guardada.” Echa en falta una esquila, se encomienda a Dios, primero, luego a Dulcinea arrodillado. Media hora dejaron a DQ empozado, suficiente para sentir que la ansiedad se apoderaba de ellos. Presentían que se había desatado, perdido para siempre, al tirar y no sentir peso al final de la cuerda. Cuando ya sólo quedaban unas veinte brazas volvieron a sentir peso y se alegraron. Lo sacaron dormido. Les costó despertarlo. Con hambre nos emplazan a los lectores para el próximo capítulo con el relato de lo que DQ vio allí abajo.


"... ya pensábamos que se quedaba allí para casta..."

* Me sorprendió encontrar aquí el verbo empozarse. Sólo lo conocía por Cesar Vallejo

Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma.

martes 3 de noviembre de 2009

Habla popular de Lumbrales (18)

Foto de Jose María Torrecilla.
Típica puente de lanchas sobre El Froya, arroyo, seco aquí, que cruza el pueblo.


Dichos, expresiones, chascarrillos, refranes…

Capar los chorizos: Atarles una cuerda al centro para distinguirlos. A veces la matanza se hace para varios miembros de la familia.


Cine de las sábanas blancas: Si te decían esto de chico ya sabías que era para irse a la cama. En Lumbrales había dos cines: El Hogar Parroquial y el Cinema Calderón, recuerdo que echaban películas todos los fines de semana y los miércoles. A pesar de lo incómodos que eran, los cines se llenaban para ver aquellas grandes superproducciones de Hollywood como Ben-Hur o Espartaco de Kubrick. Aquello si que era la magia del cine vista en directo por niños de las zonas rurales. Es uno de los pocos aspectos en los que se puede decir que tiempos pasados fueron mejores.


Coger a costiñas: Coger al burro."Siempre venía con su hijo a las costiñas."


Coger a uno las sobaqueras: Ser consciente de los puntos flacos de alguien.


Carrera el galgo: La que no existe. La que se aprende en la calle, en la Universidad de la vida.


¡Arre!: Voz que se usa para arrear y estimular a las caballerías de carga. Es lo contrario de ¡soo! “A éste le da lo mismo que le digas so que arre; no obedece a nada ni a nadie.”

DRAE y DCT: Mismo significado.

BDE: 1330 (harre). Voz de creación expresiva, que también se halla, con ligeras variantes, en las demás lenguas peninsulares, en lengua de Oc, italiano y árabe africano.


Arrear: Aparte de caminar de prisa o ir a la zaga de un conjunto de reses impidiendo que se dispersen, también significa engalanar, adornar. “Qué bien arreá va esa pareja de mulas” 2.-Calentar el sol. “¡Cómo arrea el sol!”

DRAE: (Del lat. vulg. *arredare, proveer, der. del gót. *rēths, consejo, previsión, provisión; cf. al. Rat, consejo, y a. al. ant. rat, provisión).1. tr. Poner arreos, adornar, hermosear, engalanar.

DCT: Mismo significado, excepto la segunda acepción

BDE: Hacia 1140. Del latín vulgar ARREDARE “proveer”, derivado del Gótico RETHS, consejo, previsión.


Arreatar: Adición inicial de una “a”. Atar algo. Enredar vides, hilos… “No arreató bien el haz de escobas y las fue perdiendo por el camino.”

No está en el DRAE

No está en el DCT con esta acepción.

BDE: Reatar aparece en 1490. Atar es del siglo XIII. Del latín APTARE, “adaptar”, “sujetar”. Derivado de APTUS,”sujetado”


Arrebañar: Adición inicial de una “a”. Recoger las rebañaduras de la comida. “Dejó el puchero bien arrebañao del hambre que tenía.”

No está en el DRAE

DCT: Mismo significado.

BDE: S XIII. Quizás derivado de rebaño con el sentido de “congregar como un rebaño”, de donde “recoger muchas cosas sin dejar nada”. “Recoger residuos comestibles de una vasija”



Arrebatarse: Sofocarse debido al excesivo calor. Revenirse. Cuando viene un sol muy fuerte los cereales se arrebatan y no sazonan bien.

No está en el DRAE con esta acepción.

DCT: Mismo significado

BDE: Rebato es medieval del S XIII. Del árabe ribat “ataque contra los infieles”, derivado de rabat “dedicarse con celo a un asunto”, “amenazar las fronteras enemigas”. Los ataques de los moros se caracterizaban por su brusquedad, de ahí las varias acepciones “novedad repentina”, “apuro”, “susto” y “llamada a las armas”. Arrebatar aparece hacia 1250.


Arrebujar (se): Envolver, enrollar, encogerse. Encontraron al pastor arrebujao en la manta."

DRAE: 2. tr. Cubrir bien y envolver con la ropa de la cama, arrimándola al cuerpo, o con alguna prenda de vestir de bastante amplitud, como una capa, un mantón, etc. U. m. c. prnl.

DCT: Mismo significado.

BDE: Proviene de Asturias; reburujar “tapar”, cubrir haciendo un burujón. Aparece en 1494.


Arrecadar: En Lumbrales se oye la expresión arrecadar un mamolazo.” Significa encontrarse con lo que uno no espera.

DRAE: 1. tr. Sal. Guardar, poner a buen recaudo.

DCT: Mismo significado que el DRAE


Arreciar: Tener fuerzas. Coger fuerza “El aire arreció después de comer.”

DRAE: Mismo significado

No está en el DCT con esta acepción. Arreciarse es entumecerse por exceso de frío.

BDE: Aparece hacia 1140. Recio, Por el sentido corresponde exactamente al portugués, rijo y catalán antiguo règueu que pueden venir del latín RIGIDUS.


Arremangarse: Subirse las mangas. Figuradamente es decidirse a hacer una cosa al fin. “Si me arremango, eso lo hago yo en un credo.”

No está en el DRAE

DCT: Remangar.

BDE: Manga proviene del latín MANICA derivado de MANUS “mano”. Aparece hacia 1335.


Arrenuncio: Renuncio. Trampa en el Tute cuando alguien no asiste al palo que marca la mano, pudiéndolo hacer.

No está en el DRAE

No está en el DCT.

BDE: Renunciar aparece en 1220 – 50. Del latín RENUNTIARE.




Abreviaturas utilizadas:
DRAE: Diccionario de la Real Academia Española.
DCT: Diccionario del Castellano Tradicional.
BDE: Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Joan Corominas

domingo 1 de noviembre de 2009

Ordeno y mando ( 3 )


Cuando los recursos del país, materiales y humanos, se malgastaron hasta la ruina en matar con saña, rozando el exterminio, al más débil de ideología diferente, hundiendo a España en la oscuridad del hambre, la vaca ya reposaba consumida, agotada. Rápidamente se supo que la contribución alemana e italiana y la inhibición europea no habían sido gratis. Sólo la ayuda soviética hizo que la agonía de la República durara tres años de destrucción; como nos recuerda Max Aub en estos versos inéditos de 1942:



Poema mecanografiado inédito de Max Aub, publicado en el ABCD (31 Octubre 2009)


Algunos, esculpidos en piedra, perduran treinta y cinco años después de la muerte del dictador.

Postguerra lúgubre, tiempos de salvoconductos, recomendaciones, pólizas y sellos.

Portada del diario El Adelanto el 2 de abril, 1939. La guerra terminaba, continuaba la represión y la venganza. Evidente apropiación de símbolos artísticos; aquí la Victoria de Samotracia.



Hasta el discurso de Las Armas y las Letras de Don Quijote lo hicieron suyo sin ningún pudor. Aún no ha devuelto el título que se adjudicó para verguenza de muchos.