domingo, 6 de junio de 2010

Girando en la Plaza Mayor de Salamanca

La Plaza desde la plaza del Poeta Iglesias

"Salamanca es una ciudad señorial y bulliciosa. En la Plaza Mayor, bajo las arcadas, se pasean desde por la mañana hasta por la noche los estudiantes, los soldados y las señoritas. Los señoritos toman vermut y pican aceitunas. Discuten las declaraciones ministeriales. Se enamoran. Suspiran de gusto, mientras los limpiabiotas limpian con la gamuza sus zapatos irresistiblemente lustrosos. Se guiñan unos a otros, pasean en un sentido y en otro, viven en la plaza y en ella envejecen. Por la noche se encienden los antiguos faroles. Las arcadas toman un aire de misterio, como alcobas. La hermosa plaza achica a todas las bellezas locales. Todos los habitantes de Salamanca están enamorados de ella. No de esta o aquella señorita, sino de la plaza misma, de sus arcadas, de sus faroles, de sus casas antiguas, del paseo, largo como la vida."
Ilya Ehrenburg. “España, república de trabajadores” (1932)


Los limpiabotas, un oficio marginal que desapareció al tiempo que los señoritos, pero que existía en la decada de los treinta. Aquí abundaban en los Portales de San Antonio.
Fotografía de la Biblioteca Nacional

Unos Girando en La Plaza Mayor, otros de miranda. Fotografía de Candido Ansede

Pocas veces he visto descrito, con una prosa tan elegante y certera, el significado de La Plaza Mayor para los salmantinos. Gran escritor, sin duda.

13 comentarios:

Antonio Aguilera dijo...

Antes de morir he de ir a Salamanca. Pero antes pasaré por Béjar para saborear un picadillo con los tomates del amigo Pancho.
Prisa me he de dar para todo esto: los días y los años pasan sin previo aviso jajaja

Leo tu coment del quijote ahora..., o esta noche

Asun dijo...

Qué bonita es esa plaza, y que ganas tengo de volver a verla. Yo, al igual que Antonio, también he de ir antes de morirme, que después no sé yo si me apetecerá mucho.

Besos

Myriam dijo...

Me estás convenciendo PANCHO y qe buena idea tiene ANTONIO... hehehhehe me apunto.

Ele Bergón dijo...

He visitado en varias ocasiones Salamanca. Dos veces con nuestros alumnos de la Escuela, otras con amigos, otras con la familia y siempre, siempre me ha encantado. Hace mucho que no voy, creo que ya va siendo hora de que vuelva.

Un abrazo

Luz

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Excelente, sin duda. No conocía el texto, pero avalo las sensaciones en esa Plaza.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Tengo que ir...creo que esas palabras coinciden con muchas plazas mayores...son bonitas...un abrazo

pancho dijo...

Aguilera: La mejor manera de llegar a Salamanca desde el Sur es por Béjar,los tomates allí no están. El huertito está en una urbanización de Alba de Tormes.
Las estaciones y los años son de una redondez giratoria que nos achican.

Asun: Pues ¡ala! ahí está para cuando queráis, algo os puedo guiar por sus calles.

Myr: Te digo lo mismo que a Asun.

Luz: Pareces una habitual de la ciudad. Salamanca es sobre todo una mezcla del cosmopolitismo y la alegría que le dan los estudiantes y turistas y el conservadurismo de la mayoría de los paisanos.

Pedro: La Plaza es como el lugar de la casa donde se pasan más horas, el punto de referencia de la ciudad con un cambio constante de sus habitantes a lo largo del día y estaciones.

Tucci: Me gustó la manera de contar algo que seguramente observó durante varios días. La escuela rusa de novelistas ha dado algunos de los mejores dominadores de la prosa.

Un abrazo y gracias por vuestras visitas y palabras.

Anónimo dijo...

Buenas noches, pancho:

Perdona el retraso, pero quería ponerte algo en esta estupenda entrada que has dedicado a la Plaza Mayor de Salamanca.
¡Qué excelente retrato Ilya Ehrenburg en su escrito!. ¡Y cómo se parecen todas las Plazas Mayor(-es?) castellanas, sean más o menos importantes!.
- En la segunda fotografía me había parecido reconocer los Soportales de Antón de Burgos. Ya veo que no.
- El señor de la tercera imagen es increíblemente parecido a mi bisabuelo paterno.
- ¡Qué maravilla que alguien te llame amigo!. ¡Que genial siempre Picasso!.

Saludos. Gelu

pancho dijo...

Gelu: Encantado del retraso, no por el retraso sino por tu estupendo comentario. No había caído que la dedicatoria de Picasso está en francés, bien visto. Me alegra que coincidamos en la excelencia de la descripción del escritor soviético; las plazas y sus usos se parecen.
Saludos y gracias por tus amables palabras.

Paco Cuesta dijo...

Has escogido una forma genial de recordar Salamanca y la Plaza Mayor.
Gracias Pancho

pancho dijo...

Paco: Gracias a ti por tus palabras tan amables, me alegro de que te guste.

Anónimo dijo...

Buenos días, pancho:

El día 9, cuando te puse el comentario no caí que ya había leído algo de Ilya Ehrenburg.
Ayer releyendo sobre D. Antonio Machado, volví a encontrarme su nombre, y lo relacioné. ¿Sabes?, ¡trató a nuestro gran poeta!.
En las obras completas (1989-Espasa-Calpe), está reflejado lo que escribió sobre sus entrevistas en abril 1937 en Valencia, y diciembre 1938 en Barcelona.
Si no tienes oportunidad de leerlo, te lo escribiré completo.
Copio:
"Cuando en la primavera de 1937, después de regresar del Frente Sur, decidí visitar a Machado, éste vivía no lejos de Valencia"
[...]"quiso saber después si me había gustado La Mancha. Anoté alguna de sus frases:"
[...]"Creo, no sé por qué, que los rusos pueden entender el paisaje español. La Mancha: todo el mundo conoce este nombre gracias a Don Quijote. Pero ¿por qué hay tanta gente que no comprende que Aldonza es Dulcinea? Cada español sueña con la muchacha robusta y hacendosa; cada español sabe que toda Dulcinea sabe llevar la casa, chismear con las comadres, coser las camisas. Cuando Turgueniev escribió sobre Hamlet y Don Quijote, no advirtió que Aldonza y Dulcinea son una y la misma persona, quizás porque todas sus heroínas son criaturas puras y celestiales o aves de rapiña. Entre nosotros no hay solución de continuidad, pero la unidad es más difícil que el contraste. Así es La Mancha, y así es España..."

Saludos. Gelu

pancho dijo...

Gelu: Gran lectora, desde luego. Muy interesante lo que nos cuentas de A. Machado. Hace poco rastreando en la hemeroteca de La Vanguardia pude ver algunos artículos que le publicaban a Machado los últimos meses de la guerra.
Saludos y gracias por todo lo que nos cuentas.
Con todo lo que sabes y lo que te gusta investigar, harías unas entradas blogueras perfectas, con poco que se parecieran a los comentarios. No quedarían aquí en la cueva de Montesinos donde los lectores entran menos, creo.