domingo, 1 de abril de 2012

Calle Compañía. Iglesia y Plazuela de San Benito.

Calle Compañía. Hoy

La calle Compañía es la mejor síntesis de Salamanca. Contrarreforma, poder de la iglesia y modernidad. "Fondo de la historia que no pasa sino queda" que decía Don Miguel de Unamuno. Sus piedras doradas contrastan con los miles de estudiantes que la recorren a todas horas, de camino o de regreso de la Universidad.



Mundo Grafico. 1930

SALAMANCA

EN LA CALLE COMPAÑÍA

Siempre que vengo a Salamanca me gusta flanear por la calle de la Compañía. Es una de las más típicas y evocadoras de la gran ciudad del Tormes. Empieza en la Clerecía y remata en los muros de las Agustinas. La Casa de las Conchas está enclavada en esa rúa. En ella también la casa de aquel árcade bobo, Meléndez Valdés, que consumía sus ocios, cultivando las musas y redactando terribles alegatos para el foro. Y es la calle de las perspectivas la calle de la Compañía. Las graciosas almenas de Monterrey arañan el cielo azul al remate de la calle. Desde el ático de la residencia de los Jesuitas se divisa la fachada señorial de San Esteban, con la huerta conventual en un cerro. La calle de la Compañía sirve de enlace o juntura a la ciudad académica en el barrio señorial. Y a sus espaldas, para que la división sea perfecta, comienza aquella zona de la urbe donde asentó para siempre sus reales la vieja picardía. Por aquí fueron las andanzas de la tía fingida y del licenciado Vidriera.

Casa de los Maldonado

Hay un rincón en la calle Compañía que es acaso el más típicamente salmantino. Me refiero a las dos plazoletas que circundan el atrio o puntal de la iglesia de San Benito. San Benito: recuerdos gratos de infancia. San Benito: tardes luminosas de enero, retiñar lento del címbalo universitario sobre los tejados, ecos de canciones y romances infantiles en el patizuelo de una escuela próxima. San Benito: mañana de San Antón; caballos enjaezados. Después, gargantillas de San Blas. San Benito: tejaroz toledano; puntada gótica; escudos con el sol de los Austrias; casa de los Maldonados. Las cinco estrellas de los Fonseca en el ángulo de la fábrica; el rincón de las monjitas de la mano de Dios; el acceso al Corrillo, con sus remembranzas de banderías locales.

San Benito

San Benito, la calle de la Compañía ¡Delicioso flanear en estos atardeceres, otoñales y dulces, de lentas y majestuosas puestas de sol sobre la llanura! El tañido de las campanas resbala, y más bien rebota sobre estas piedras. Parece que se desprenden los bronces de los campaniles, que ruedan sobre los tejados, que se pegan al oído para no olvidar su vibración secular. El oro viejo que ha sido rosa por la mañana, es amarillo de pelucona al atardecer. En la plaza de San Benito de Salamanca, a la vera de la calle de la Compañía, los sonidos y los colores tienen ya su pátina, hecha no se sabe si de jirones de historia o de jirones de ensueño.


José SÁNCHEZ ROJAS

Mundo Gráfico
31-12-1930





Las imágenes B/N son de Ansede y Juanes. Se publicaron en el Mundo Gráfico


7 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Ay, Panchito, ¡menudo viaje me estoy dando de nuevo por Salamanca! Me gusta el nombre de esa calle: de la Compañía... Besotes, M.

Paco Cuesta dijo...

"Patear" las calles es la mejor manera de conocer la ciudad.
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Una de las cosas que más me sorprende de Salamanca son estos rincones y pequeños sitios que, en otras ciudades serían casi anónimos y allí tienen su propia historia.

María dijo...

...y esa magia de los años 30 se sigue manteniendo hoy día

Abejita de la Vega dijo...

Paseamos por tu ciudad, sus piedras nos cuentan mil historias.n

Besos

Myriam dijo...

Siempre descubro nuevos rincones, contigo...

Aldabra dijo...

hace unos 26 años que fui a Salamanca... apenas la recuerdo, pero sí tengo en la memoria esa casa de las conchas.

biquiños,