domingo, 24 de abril de 2011

Cómo sacudirse el polvo de los siglos




Antier. Plaza del Mercado. Años veinte.
Cita obligada de tratantes, compradores y feriantes. Aquí recababan los transportistas con el suministro diario de la ciudad.



Ayer. 1991.
A la derecha el Mercado Central. El lienzo de fachadas de la izquierda se conserva casi intacto. Apenas si ha sufrido ninguna transformación.


Hoy.


¡A Salamanca, antes de que, por razón de ornato público, le sacudan el polvo de los siglos! ¡A Salamanca, antes de que la reformen, antes de que la mejoren, antes de que la profanen… (que todo viene a ser la misma cosa)! ¡A Salamanca mañana mismo!

Pedro Antonio de Alarcón. ( escritor),
Dos días en Salamanca. Graficesa, Salamanca, 1975.


Las dos imágenes en B/N están escaneadas de la colección de láminas: Salamanca Ayer y Hoy de 1991.


11 comentarios:

El Drac dijo...

¿Qué le han hecho a la pobre calle?? esas bardas amarillas que groseras!! y la calzada toda rota parece que la hubieran roto a la mala. los edificios de la izquierda y dercha siguen igual (felizmente) Estimo que no se deben desfigurar la imagen de la ciudad. Un gran abrazo y como dijiste: "¡A Salamanca, antes de que la profanen!"

Asun dijo...

¿Mañana?
Uuuyyy, pues no sé si precisamente mañana me viene bien. Eso sí, ya te lo he dicho alguna ves que lo apunto como pendiente, y a ser posible a no mucho tardar, sobre todo visto lo visto.

Besos

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

la verdad amigo..es que poco ha cambiado...salvo el gentío de la primera. un abrazo

pancho dijo...

El Drac: Con el plan-e se están poniendo bordillos de granito muy aptos para escalabrarte si se te ocurre tropezar en su cercanía.

Asun: Ya sabes dónde estamos si te acercas. Algo sé de esta ciudad tan híbrida.

Tucci: Es raro encontrar estos rincones que conservan el sabor de tiempos pasados. Es difícil conservarlos a pesar de que todo el mundo, en mayor o menor medida, suelen estar de acuerdo en la preservación.

Un abrazo y gracias por vuestras visitas y comentarios.

Merche Pallarés dijo...

¡Que no la estropeen más antes de mi llegada este verano! Besotes, M.

pancho dijo...

Merche: De aquí al verano, malo será que no aguante. Un abrazo.

Aldabra dijo...

¡Qué verdad tan grande lo que dices, en pocas palabras, sobre las obras! Más veces profanan que reforman. ¡Que país! Biquiños,

Paco Cuesta dijo...

Las ciudades se (las) transforman pàra ser más ¿habitables?

pancho dijo...

Aldabra: No soy yo el que lo dice, que fue Pedro Antonio de Alarcón a finales del XIX en un viaje de dos días que hizo a Salamanca.

Paco: Es lo que pretenden los responsables, pero a veces entienden la habitabilidad de manera dispar.

Un abrazo y gracias por vuestra visita y comentario.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Y qué razón tenía Alarcón: a veces, la demasiada limpieza quita sabor. A pesar de todo, qué hermosa es esta ciudad.

pancho dijo...

Pedro: Y qué bien escribía, me ha encantado leer lo que dice de Salamanca, aunque sea un poco irónico y guasón.

Un abrazo y gracias por tus visitas y comentarios a las entradas atrasadas. Te has tenido que emplear a fondo.