lunes, 25 de abril de 2011

El sosiego de Portugal



Justo a las 0.20 h. del día 25 de abril de 1974 se emitía en el programa límite de Radio Renascença Grândola, Vila Morena, que era la segunda y última señal para dar comienzo al movimiento revolucionario que derrotaría a la dictadura de Salazar y que significaba la esperanza a este lado de la frontera.

En estos momentos la economía portuguesa está pasando por momentos de desasosiego. Tan acostumbrados como estamos a seguir sus pasos, mis deseos se dirigen a que salgan lo más pronto posible del agujero económico y que sigan mostrándonos el camino sosegado del progreso, por la cuenta que nos tiene a este lado de los ríos, valles y mojones.



Nazareth





Praça do Rossio. Lisboa


Lisboa


Monasterio de Batalha.


Universidad de Coimbra.

Rio Duero en Oporto.




"Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade"
Jose Afonso


10 comentarios:

Myriam dijo...

Portugal es un pais precioso. Ojalá que apalee la crisis de la mejor manera posible.

Salazar, como bien lo dices, fué un horrendo dictador. Sin embargo, actuando movido por su propia conciencia, el Consul de Portugal en Burdeos, Francia, Aristides de Sousa Mendes salvó a miles y miles de judios de las garras de los Nazis y de una muerte segura, contraviniendo las órdenes expresas de su gobierno. Un hombre que debiera siempre ser recordado por su nobleza de espíritu.

Un abrazo

Abejita de la Vega dijo...

Siempre me han parecido los portugueses más sosegados que nosotros, tal vea sean los aires del Atlántico...Espero que salga adelante este pueblo que siempre ha vivido a espaldas nuestra. Bueno, ahora nos relacionamos más; pero hubo un tiempo en que Portugal era un sitio para comprar toallas, bronce y cerámica de Macao. Y los turistas portugueses ´compraban aquí caramelos, muchos caramelos.

Gracias por el vídeo, emocionante. Viva Portugal y viva la Península Ibérica.

Antonio Aguilera dijo...

Quizás Portugal no viva tan desasosegada como reza el libro de Pessoa.
Se ve que aprovechaste al viaje al máximo. Viniste bien documentado e ilustrado de fotos.

Por suerte recuperé mi blog Pancho, qué mal rato pasé.
Gracias por tus buenos deseos.

Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

Es muy triste lo que está pasando con Portugal, país que amo profundamente. Espero que pronto salga de ese atolladero. Besotes, M.

Cornelivs dijo...

Les deseo mucha suerte a todos los portugueses.

Un abrazo.

Gelu dijo...

Buenas noches, pancho:

¡Qué bonitas fotos, todas!. Aunque, me encantan los mosaicos de la Universidad de Coimbra, y las piedras como encaje del Monasterio de Batalha, y el río que corre encañonado,... tengo debilidad por los adoquines, y más si están debajo de una escultura -como esa Maternidad, con madre distraida y niño feliz- de Fernando Botero.

He dudado entre ponerte una canción de Amália Rodrígues, por Los Jardines, pero al final me he decidido por ésta:

O infante-Pessoa (Dulce Pontes)

Saludos

Aldabra dijo...

De Portugal conozco un poquito (queda cerca): estuve un par de veces en Oporto (que me rechifla), varias en la Fortaleza (cerquita de la frontera gallega por Vigo), en Lamego y alrededores, en Setúbal, en Lisboa (de luna de miel, siempre que lo recuerdo me da la risa)… y cada vez que vuelvo a Portugal me asombro porque es un país que tiene mucho que ofrecer. Biquiños,

Paco Cuesta dijo...

Tal vez los paises no administremos bien la civilización del ocio, el estado de bienestar, el trabajo, la riqueza...

Ele Bergón dijo...

Me encanta Portugal y la he recorrido del Norte al Sur. Tengo una cuñada portuguesa que vive en Brasil y es dulce, serena y sabe resolver los problemas que le presenta la vida, asi que estoy segura saldran de esta.

Aquel 25 de abril de 1974, yo andaba por Mallorca en viaje de novios que por aquellos años todos ibamos a la isla cuando nos casabamos.

(Ya parece que voy resolviendo mi problema con los comentarios))

Un abrazo

Luz

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Cuando oigo esa canción no puedo dejar de estremecerme. Cada mes de abril, sin falta.