jueves, 8 de abril de 2010

Cide explica, marcha de Sancho y mujeres que provocan.

"Al despedirse de los duques les besó las manos y tomó la bendición de su señor."
1887 - 1894 - Madrid - Rojas



DON QUIJOTE DE LA MANCHA. CAPÍTULO 2. 44

Dos partes bien diferenciadas comprende el capítulo, como se puede observar desde el mismo título. La primera, dedicada a la marcha de S al gobierno y la segunda, el divertido suceso de DQ surgido de la peligrosa soledad de un cincuentón al que aún miran y ven las mujeres; aunque sean tan jovencitas y todo esté envuelto de ironía y juego cervantino. Pero hay mucho más en un capítulo tan bien estructurado; sólo él tomado, parece un tratado teórico de cómo hacer una novela, de cómo conseguir que el lector siga leyendo y hacer que se sienta recompensado por el tiempo que ha empleado en la lectura. Cervantes no deja de sorprendernos a cada paso que avanzamos en su obra, que no otra cosa son las dos digresiones teóricas sobre la misma novela, sin que falte una referencia al Lazarillo al mencionar la pobreza de los hidalgos, como bien señala nota a pie de página de Florencio Sevilla en cita textual del mismo: "Y por lo que toca a su negra que dicen honra, tomaba una paja de las que aun asaz no había en casa, y salía a la puerta escarbando los que nada entre sí tenían." (III).


De repente y sin enmendarse, nuestro amigo, Cide el narrador, reflexiona sobre los relatos intercalados de la primera parte. Nos cuenta que los ha usado para dar variedad a la historia. Teme que los lectores no los sepan valorar como merecen al alejarles de los protagonistas y de la trama principal. Continúa diciéndonos que cambió de estrategia en la segunda parte. Aclara que ahora sólo inserta sucesos surgidos de la acción directa de los protagonistas, sin tratarlos a fondo, teniendo facultades para hacerlo, pide que "se le den alabanzas, no por lo que escribe, sino por lo que ha dejado de escribir."


"Salió, en fin, Sancho acompañado de mucha gente,...."

1905 - 08 - Madrid - José García Ramos


Una vez acabada la comida, los duques comprueban que la farsa va viento en popa al descubrir los consejos que DQ ha escrito para que S se lleve consigo a la ínsula. Dan la orden de marcha de S con nuestro viejo amigo, el mayordomo, de baranda, cuya semejanza con la dueña Dolorida no pasa desapercibida al escudero y es corroborada por DQ: "el rostro deste mayordomo del duque, que aquí está, es el mesmo de la Dolorida." Sin embargo, el hidalgo considera que en el caso de que lo fuera, a estas alturas de la película, sería meterse en jardines de difícil salida llenos de hechiceros y malos encantadores. Sale la comitiva del castillo con S embutido en el traje de mandar, a lomos de un macho, pero sin perderle el ojo a su burro, engalanado cual caballo de emperador.


Aquí nos olvidamos de S camino de la ínsula para sentir la soledad que su marcha deja en DQ, que ni el ofrecimiento de cuatro doncellas que la duquesa le hace, podrá remediar. El pudor del hidalgo, que guarda la ausencia de Dulcinea, no puede consentir su presencia en su alcoba: "antes dormiré vestido que consentir que nadie me desnude". La duquesa le promete que ni una mosca turbará la soledad y el pudor de DQ en su habitación, allí encontrará todos lo útiles necesarios para no tenerla que abandonar en caso de imperativo biológico, algo que agradece DQ antes de irse a cenar y acostarse temprano para paliar las secuelas que pueda haber dejado el molimiento del colapso de Clavileño en nuestro héroe.


"Se le soltaron [...] hasta dos docenas de puntos de una media"

1855 - 56 - Madrid - Mellado


Una vez a solas en su alcoba, Cide aprovecha para contarnos que se hizo una carrera de al menos dos docenas de puntos en las medias y le da pie para otra segunda intervención en primera persona, donde nos habla de la miseria que envuelve la pobreza, de cómo se intenta disimular y de qué manera se ceba en los hidalgos de uñas largas, que intentan disimularla con el uso de un palillo de dientes cuando nada han comido que deje restos de comida.



"Recorrida pues y afinada el arpa, Altisidora dio principio a este romance"
1887 - 1894 - Madrid- Rojas

DQ se acuesta echando de menos a su escudero y lamentando la desgracia de las medias. La preocupación y el calor no le dejan conciliar el sueño. Se levanta, abre un poco la ventana y escucha que unas doncellas, Emerencia y Altisidora, hablan de los sentimientos hacia el caballero que les embarga. DQ se lamenta de que todas le busquen y pongan a prueba su lealtad inquebrantable a Dulcinea. Sin embargo, finge un estornudo que es recibido por ellas como la señal que esperan para afinar el arpa y la voz y entonar una copla en la cual todo es ofrecimiento por parte de la doncella de tierna edad y que sólo el pudor extremo de DQ le previene de abrirles la puerta y hacerlas pasar. Aguanta incólume la tentación el hidalgo y nosotros nos vamos con S a la ínsula, tirando del ramal de su jumento que va tan contento,liberado del peso de su amo y señor.


Eleazar lo pintó

Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero

13 comentarios:

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

TE veo Ilustrado...que buenas imágenes amigo. Me imagino que don Quijote vence la tentación de carne, y además blanda y joven, no solo por su Dulci...sino también por su propio honor de caballero. Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

Las imágenes, como dice TUCCI, muy buenas. Me ha hecho mucha gracia lo del "burro engalanado como un emperador"... Besotes, M.

Paco Cuesta dijo...

La duquesa intenta socavar los cimientos de la moral de nuestro hidalgo sin conseguirlo; a Sancho en principio lo tiene más controlado, conoce sus intenciones y lo ha separado de su consejero.
Cide Hamete la verdad es que me ha sorprendido con sus innumerables intervenciones.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En efecto, querido Pancho, este capítulo pone en práctica un tratado completo sobre la narrativa moderna y la referencia al Lazarillo es la clave de interpretación.

Anónimo dijo...

Buenas tardes, pancho:

Qué genial Cervantes en este capítulo, para decir lo que quiere, y explicar -por boca de Cide Hamete- que lo que escribe es lo que ha seleccionado después de descartar mucho que calla.

Y nuestro maravilloso caballero enamorado, ¡cómo no iba a inspirar a artistas de todos los tiempos que le dedicaran sus obras!.

Estupendas las ilustraciones que has elegido. Siempre me gusta ver las que pones de Eleazar, y cómo sitúa los textos e intercala los pentagramas con notas musicales por todos sus dibujos.

Una suerte contar con las explicaciones del profesor Ojeda, y con los detalles que aportan todos los comentaristas.

¡Qué maravilloso libro!. Lástima que nuestras neuronas -ya desgastadas- no nos permitan recordar todo lo que leemos.

Saludos. Gelu

pancho dijo...

Tucci: Debió ser desternillante para los lectores de la época el planteamiento: chica jovencita corteja anciano loco, es demasiado cruel. Las imágenes sólo hay que tener un poco de paciencia en la búsqueda. En inglés se encuentran también muchas cosas.

Merche: Sancho no le quita el ojo a su burro que marcha tras él por una vez liberado de su peso, que no debía de ser pequeño.
Paco: Estos Caballeros andantes debían de ser de otra pasta. El autor cede la palabra a su narrador primero para que explique las cosas del armazón de la novela.

Pedro: Después de tantas semanas leyendo tus comentarios dobles, lo raro sería no coincidir en algo. Siempre desde el lado del aprendiz que quiere estar atento.

Gelu: Tienes razón, Cervantes quiere dejar claro que podría haber optado por otras formas de relato, pero quiso correr el riesgo de innovar porque estaba seguro de que su forma de entender la novela era superior a los relatos tradicionales.
Con Pedro aprendemos mucho, es como un master on line dos veces por semana.
Qué poco asimilamos de todo lo que leemos, al menos en mi caso.

Un abrazo a todos y gracias por dejar vuestra visión de la obra que nos ocupa y nos divierte.

Antonio Aguilera dijo...

PANCHO:
Me gusta la sinopsis introductoria que haces al inicio de cada comentario, previa a desarrollar los puntos que contenga. Veo cómo lo más difícil (al menos para mí) es sintetizar en pocas líneas las claves del capítulo. Aunque creo que, quizás, he leído suficiente, no he practicado la escritura tanto, y menos guiado por profesional en centro de enseñanza. De ahí que intente fijarme y asimilar hasta los más mínimos detalles. Pero el problema radica en la capacidad para retener conceptos....lo jodido es que el cerebro es poroso, y por esos poros se nos volatiza el 90% de lo que leemos; al menos a mí me pasa.

Dos ideas tuyas he aprendido sobre lo que opinas del Quijote: sobre su ambigüedad y las diversas lecturas que conlleva y, como dices hoy, que Cervantes no deja de sorprendernos a cada paso que avanzamos en su obra. Creo que cuando ultimemos esta lectura colectiva, deberíamos de darle otro repaso al libro, aunque fuera 10 cap. al mes,y continuar poniendo nuestros nuevos puntos de vista en común ya de forma más genérica. Lo digo, sobre todo, por lo de la porosidad de la mente.

Es duro el casto don Quijote, primero desprecia las cuatro doncellas que le ofrece la duquesa y después se encomienda a su señora Dulcinea cuando escucha los requiebros de la quinceña Altisidora.
A Cervantes hoy lo acusarían de pervertidor de menores, cada vez las escoge más jovencitas. Comprendo que los varones de aquel tiempo pensaran que así se garantizaban la virginidad, cosa muy importante para ellos.

No sé si la semana que viene publicaré, pues tenemos que poner El Espolón siguiente en marcha. Estoy enfrascado con “El valor de educar” de Savater, y con “Ser quien eres” de Emilio Lledó, y quiero escribir sobre ellos en el siguiente Nº. Sé que sabréis disculparme.

Ah, ya daré las claves para entrar a la Web que hace Ojito para el negocio, aún está en construcción. Como dices, no pierdo ocasión para hacer publicidad subliminal jajaja

Un abrazo

Asun dijo...

Si no fuera por los análisis de Pedro, los tuyos y los de otros miembros del grupo, me enteraría de la mitad. Siempre aprendiendo de vuestros puntos de vista.

Besos

pancho dijo...

Aguilera: Yo en esto de la escritura soy un completo neófito. He empezado a escribir algo con la llegada de los blogs. Ahora es ya como una pequeña necesidad, que me resulta costosa y trabajosa, a veces un desafío, pero que no puede faltar, independientemente de la calidad, (conozco las limitaciones del que está en vías de aprendizaje) que sé que deja bastante que desear: no todos vamos a ser de los admirados grandes. Lo interesante es fijarse en ellos, que en el mudillo bloguero los hay tan buenos o mejores que en la letra impresa en papel, y perder el miedo a copiarles algo de su producción, dándole tu particular visión de las cosas. Me parece que en literatura ya quedan pocas cosas que no estén escritas.

DQ se nos presenta aquí como un tipo con poca facilidad para las relaciones humanas, a pesar del estornudo. Vive anquilosado en su fantasía caballeril. Se produce un choque entre las dos realidades que ya veremos cómo se las arregla DQ en el conflicto.

Asun: Aquí todos aprendemos de todos. Tu no te quedas atrás en tus percepciones y resúmenes tan bien trabajados.

Un abrazo y gracias por vuestra visita y comentario.

Abejita de la Vega dijo...

Yo tampoco había escrito nunca nada, neófita neofitísima, y esto que hago, aunque me gusta mucho, me cuesta bastante y me lleva mucho tiempo. Le doy muchas vueltas, quito, pongo. Si guardara todas las versiones de cada comentario...Es verdad lo que dice Cervantes, tanto trabajo da lo que se escribe como lo que no se escribe.
Aprendo mucho de todos vosotros, eso es lo bueno. Y del superprofe, por supuesto.
Este capítulo, una vez que salvé el escollo de Cide Hamete y el traductor, menuda "algarabía", salía solo. Pero dejé lo de Altisidora para el regreso a Burgos, para hacerlo con más tranquilidad.

La Altisidora Lolita, que diría Antonio.

Un abrazo

pancho dijo...

Abejita: Nadie va a preguntar cuánto tardaste en hacerlo, lo que la gente ve es el resultado final, que es lo que permanece. Tus resúmenes tan exhaustivos ahí quedan de modelo, leerlos es como leer el Quijote otra vez con el añadido de tu visión que de corta tiene bien poco.
Ahora que lo dices, no he leído tu última aportación, cuando tenga un rato voy a por ella, ando con el cuarentaycinco liado.

Un abrazo y gracias por los recuerdos de Charo que seguramente regrese a su tierra, es de Bisjueces, al lado de Villarcayo.

Abejita de la Vega dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Abejita de la Vega dijo...

Encantada de que regrese a su tierra y yo la vea en este centro, majo, majo. Que lo mío está complicao.
Un abrazo para los dos. Me apunto el refrán lumbralés, el de marzo.