domingo, 20 de mayo de 2012

Convento de San Esteban.


Alois Beer  Foto de finales del XIX

CONVENTO DE SAN ESTEBAN. SALAMANCA 

 Gracias al mecenazgo de Don Juan Álvarez de Toledo, segundo duque de Alba y obispo de Córdoba, los dominicos erigen el convento de San Esteban. Las trazas y primer arquitecto son de Juan de Álava. La fachada sin vanos permite desplegar la espléndida decoración de filigrana plateresca. La portada se organiza alrededor de un enorme arco que alberga un precioso retablo esculpido en piedra de Villamayor. En él destacan dos grupos escultóricos: El martirio de San Esteban, justo encima de la puerta y un Calvario en la parte superior. Ambos fueron labrados por Juan Antonio Ceroni en 1610. Los medallones que se reparten por la fachada son de la Casa de Alba.



"El gótico se va salmantinizando, hasta que asoma el plateresco en toda su pujanza. Y el plateresco es el comentario que hace la piedra, obediente y roja, a las inquietudes renacentistas de la ciudad". 

José Sánchez Rojas



Tomada desde el mirador de la torre del marqués de Villena.
En este Lazarillo de Tormes de 1959, había algunas  escenas rodadas en exteriores de la ciudad. 


"Salamanca no es un pueblo de un hombre, sino de muchos hombres; no de una generación sino de muchas. Y Salamanca despista. Las impresiones de los ojos, cargados de lecturas y de cronicones, no saben encararse con las piedras. La sensación que les da Salamanca no es la sensación libresca; como el sol ciega, las piedras se encienden en festival de luz, niegan su valor a Salamanca, que no es pueblo austero". 

José Sánchez Rojas. 



1991.

"Y gozaremos de la ciudad insigne/ que a París y Bolonia excede en letras". 
Lope de Vega



En estas tres última imágenes podemos observar cómo los cipreses que se alzan junto a la pared del convento de las Dueñas, suavizan y embellecen el austero aspecto de la Plaza del Concilio de Trento. 



Las dos últimas fotos B/N son de la colección de láminas: Salamanca ayer y hoy. Editadas por la Gaceta Regional  en 1991.




9 comentarios:

Aldabra dijo...

¡¡que imponente!!

biquiños,

Abejita de la Vega dijo...

Me gusta fijarme en las personas atrapadas en esas fotos antiguas. Esas dos rollizas salmantinas con sus mandilones no podían imaginar que tanta gente iba a verlas a través de un artefacto llamado ordenador.

Plateresco dorado.

Besos

Anónimo dijo...

..

Merche Pallarés dijo...

Esos cipreses y ese pino a la derecha... Precioso edificio. Las descripciones tan metafóricas y "platerescas" de José Sánchez Rojas también son maravillosas :) Besotes, M.

Gelu dijo...

Buenas noches, pancho:

Estupendo recorrido fotográfico por el tiempo.
He estado comparando los cambios, en estos ciento y pocos años.
Los cipreses, parecen desfilar en procesión.
La luz convertida en reflejo dorado al tocar la piedra.
¡Qué bonita fotografía de Alois Beer, y las otras en B/N y en color.
Muy bien escogidos los textos. Este verano dedicaré un tiempo a José Sánchez Rojas, y a 'Las mujeres de Cervantes'.

Un abrazo.

Asun dijo...

La verdad es que se ve que es un edificio que destaca lo veas de donde lo veas.

A mí también me gustan esos cipreses junto al muro.

Besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Lugar imponente. Me gustaba -cuando trabajé de guía- entrar en él y mostrarlo. Qué bella es tu Salamanca, Pancho.

Myriam dijo...

¡Qué imponente!

Besos

Ele Bergón dijo...

El estilo plateresco siempre me ha llamado la atención, espero que cuando vuelva a Salamanca, fijarme mejor en todas sus joyas arquitectónicas que dejas por aquí.

Un abrazo

Luz