domingo, 7 de noviembre de 2010

Musho Beti

Seguidores béticos agrupados en el fondo norte.


Ahora que las aguas parecen haber vuelto a remansarse tras la tormenta informativa que sacudió esta pequeña capital de provincias hace dos jornadas futbolísticas con el jugador que se desplomó inerte sobre el verde del mismo campo de fútbol que escasos días antes había sido testigo de las diabluras de Andrés Iniesta y compañía, es buen momento para esta reflexión al hilo del evento.

Los campeones del mundo en El Helmántico. Partido contra Lituania. En la foto David Villa chutando a gol.

Como supongo que ya habrán adivinado, me estoy refiriendo al futbolista de la Unión Deportiva Salamanca, Miguel García, que visitó la nube negra durante unos veinte segundos en el partido que nos enfrentaba al Betis de Sevilla. El deportista regresó del mundo de las sombras a la luz gracias a los buenos oficios del gran equipo médico que le atendió en el césped del Helmántico. En poco más de cuatro minutos dramáticos habían sacado al deportista de un paro cardiaco y lo tenían estabilizado en una camilla camino del hospital. Vuelto a la vida con la ayuda de un aparato milagroso: desfibrilador maravilloso que devuelve la vida.

Pero hoy me quiero referir a algo que ocurrió en ese mismo encuentro y que me reafirma en los valores que encierran el deporte y sus aficionados. De todos es sabido que la afición que arrastra el equipo bético es de las más numerosas y fieles, bregada en mil derrotas y decepciones. La última precisamente aquí en nuestro estadio cuando un empate le privó del ascenso la temporada anterior en la penúltima jornada y provocó el llanto y la amargura en los miles de seguidores que acompañaban al equipo. Pues bien, cuando los malos augurios nos habían cortado el aire, dejado sin habla y la tragedia que se mascaba en el ambiente nos tenía pegados al asiento, como entes impotentes incapaces de reaccionar, las gargantas de los más de mil béticos rompen el silencio al grito de ¡Hala Unión!

Dos aficionados, cada uno de su equipo, posando para la cámara en los prolegómenos del partido del pasado mes de Junio. Ellos se jugaban el ascenso, nosotros la permanencia.

La intrahistoria se va haciendo de pequeños detalles como éstos que te ponen los pelos como escarpias y que te congratulan con el mundo del deporte. Musho Beti, equipo de primera, afición de Champion League.

El fondo sur, sede de los mejores aficionados charros.

Miguel García, el calvo, en el equipo titular que comenzó el partido.


Aficionados béticos en el intermedio del partido de la decepción

Más de siete mil aficionados béticos invadieron la ciudad y abarrotaron el campo en Junio.

Algunos aficionados locales no olvidan al futbolista que estuvo en el equipo unos cinco meses.


6 comentarios:

Asun dijo...

Es lo que debería primar siempre en los encuentros deportivos, el buen rollo y la solidaridad a pesar de las diferencias. Desgraciadamente, vemos muchas veces en las que es justo todo lo contrario.

Besos

Paco Cuesta dijo...

Los seguidores de ídolos suelen ser más ocasionales que habituales, es reconfortante ver aficiones coma ésta.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Es muy duro apostar por algo y que te veas obligado a retirarte así. Al menos, este chaval puede seguir haciendo vida normal.

pancho dijo...

Asun: La inmensa mayoría de los que asistimos a los partidos de fútbol son gente que les gusta el deporte. Son escasos los que quieren malos rollos.

Paco: Se te caía el alma a los pies viendo cómo lloraban el año pasado al terminar el partido. Si llegamos a perder aquel partido, ahora estaríamos en segunda B o desaparecidos, como le pasó al Burgos.

Pedro: Tuvo suerte. Si le pasa en cualquier otro sitio, no sé si ahora no lo estaríamos contando de otra manera. Está claro, hay vida más allá de los campos de juego.

Un abrazo y gracias por vuestra visita y comentario.

Merche Pallarés dijo...

Ay, hijo, perdona pero no he leido el post... No puedo opinar. Volveré y lo leeré con calma pero el tema es que no me interesa mucho... ¿Pero el Salamanca ha ganado? Eso es lo importante. Congratulations! Besotes, M.

pancho dijo...

Merche: Ganamos, ganamos incluso jugando mal, que son los puntos que más se valoran al final, que esperemos que no sea tan apurado como el año pasado, que casi nos da el infarto a los espectadores. Nos libramos de milagro y casualidad.
Un abrazo. Gracias por tu visita y comentario.