martes, 15 de septiembre de 2009

Habla popular de Lumbrales (13)







Rincón con poyo. 

 Foto de Jose María Torrecilla.


Dichos, expresiones, chascarrillos, refranes…

A continuación unas cuantas expresiones populares como complemento del glosario del Habla Popular de Lumbrales. Muchos de estos dichos rara vez aparecen en los diferentes diccionarios de la Lengua Castellana, pero no hay duda de que son ampliamente utilizados por las gentes de nuestro pueblo y son representativas de su viveza e ingenio.

¿Cuándo le damos?: ¿Cuándo comemos?

Abril y mayo hacen el año: Los labradores de este pueblo nuestro siempre mirando al cielo para tratar de averiguar qué tiempo va a hacer. Si llueve en Abril y Mayo, la cosecha y la yerba están aseguradas aunque antes el tiempo no haya sido favorable.

A jartar: Muchos. "El Lunes de Agua había gente a jartar en El Caño El Sierro."

A las diez;  en la cama estés. Si puede ser antes;  mejor que después: Así se ahorraba carburo del candil. Si se trasnocha, madrugar se hace costoso.



Andóbal: Sinvergüenza, fulano, desocupado. Vocablo que viene del caló “Ni estudia ni trabaja: menudo andóbal está ése hecho”.
DRAE: 1. (Del caló). com. Persona cualquiera que no se nombra. U. m. en sent. despect.
No está en el DCT

Andurriales: Fuera del centro. Para la gente de Lumbrales los andurriales son los barrios de las afueras: San Gregorio, La Fontanilla etc.
DRAE y DCT: 1. m. Paraje extraviado o fuera de camino. U. m. en pl.

Antier: Anteayer. Ejemplo de aglutinación dialectal.
DRAE: mismo significado.
No está en el DCT

Antiparras: Manera coloquial de referirse a las gafas. Anteojos.
DRAE y DCT: mismo significado
BDE: Aparece en 1535, procedente de antepara, S XIV

Antruejo: 1.- Carnaval. 2.- Traje o prenda de vestir chocante y risible.
DRAEy DCT: 1. m. Conjunto de los tres días de carnestolendas.
DCT: Mascara de carnaval y monigote de trapo que preside el carnaval.

Anudrido: Consumido, extenuado. “Lo encontraron anudrido después de dos días”
No está en el DRAE
DCT: Anudrirse: Pudrirse o estropearse la ropa por estar demasiado tiempo a remojo.

Anzuelo: Orzuelo en el ojo. Palabra mal pronunciada.
No está en el DRAE con esta acepción.
No está en el DCT con esta acepción.
BDE: Primera mitad del S XIII. De una forma romance primitiva HAMICIOLUS, diminutiva del Lat. HAMUS íd.; el diminutivo hubo de generalizarse en castilla para evitar una homonimia grotesca con amo; en otras tieras donde esta palabra no existía se dice todavía it. amo y cat. ham para “anzuelo”.

Añaco: Añojo, Res de un año.
No está en el DRAE
No está en el DCT
BDE: Añojo proviene del latín vulgar ANNUCULUS. Aparece en castellano a mediados del S. XIII.

Añusgarse: Atragantarse. Atorarse la garganta. “No comas tanto y tan deprisa que vas a añusgarte”.
DRAE y DCT: Mismo significado

Aonde: A dónde. “¿Aonde va la marcha?- “Pa los tinajones por un ojadro calabazas” Ejemplo de cómo en lenguaje popular la gente se entiende sin utilizar verbos. Aquí en esta respuesta van sobreentendidos las formas verbales voy y buscar.
No está en el DRAE
No está en el DCT

Apajar: Echarle al ganado su ración de paja y pienso en el pesebre.
No está en el DRAE
No está en el DCT.



Abreviaturas utilizadas:
DRAE: Diccionario de la Real Academia Española.
DCT: Diccionario del Castellano Tradicional.
BDE: Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Joan Corominas. 




 

domingo, 13 de septiembre de 2009

Gracias, Sr Alejo

Portada y contraportada del libro objeto de polémica
Gracias porque ha conseguido Ud, con su intervención, uno de los objetivos incumplidos del encuentro de poetas “Voces del Extremo”, que tuvo lugar en Béjar los días 3, 4 y 5 del pasado mes de Julio, cuando el encuentro ya sólo era un lejano recuerdo ( el verano borra el perfil de las cosas en la memoria).


Una de las cosas que habíamos hablado en alguna reunión preparatoria era cómo conseguir que algún medio de alcance nacional se hiciera eco , no importaba lo breve que fuera la reseña, del encuentro de poetas. Tenemos que estarle agradecidos porque, con su poder a la hora de concitar los medios, ha conseguido que varios diarios nacionales hayan publicado la noticia. ( enlaces anteriores). También que un periódico provincial nos dedicara la primera página.
 

La Gaceta ampliaba la noticia que ocupó portada de ayer, día 11.

Lo único que lamento es que hayan sido cuatro exabruptos, sacados de contexto de un poema largo y de calidad, los que han puesto en el mapa del panorama nacional de la cultura una reunión que contó con la intervención directa de más de cuarenta poetas y editores punteros, que provenían de muchas regiones de España, México, Portugal y Marruecos. El susodicho poema no fue recitado en el encuentro, aunque si antologado en el librito que se entregó a los asistentes.

El autor seguramente le estará agradecido también, pues ha sacado Ud una obra suya del cementerio de los poemas olvidados.
Reconozco que lo suyo tiene su mérito: su intervención ha logrado que un librito que de otra manera no hubieran leído más allá de una docena de personas, sea hoy objeto de búsqueda. Ha hecho Ud, Sr Procurador, más cosas: las visitas al poema publicado en Youtube desde hace un par de años, han aumentado exponencialmente desde que saltó la noticia. No deberían estarle precisamente agradecidos los destinatarios de los exabruptos. Resumiendo, Sr Alejo: le salió a Ud la paloma cuco.

De ninguna manera puedo aprobar esos insultos, primero, porque no me gustaría que se dirigieran a mí de esa guisa. En segundo lugar porque es la manera más rápida que conozco de que la integridad física de uno quede mermada y después, y no por ello menos importante, porque ninguna madre tiene culpa alguna de lo que sus vástagos hagan con su vida. No me vale que se diga que es una expresión que no significa lo que se dice y por tanto sin sentido: la familia es lo más sagrado que tenemos y es buscar batalla mentarla así, de esa forma tan sin sentido. Sin embargo, el poeta tiene todo el derecho del mundo a expresarse como le dé la gana, la mayoría lo ha hecho así desde que la poesía existe, a veces amparado en la poca repercusión que tienen sus versos.


Como anillo al dedo de la polémica, la reacción de Sancho cuando Tomé Cecial emplea estos términos refiriéndose a su hija : “¡Oh hideputa, puta, y qué rejo debe de tener la bellaca!”, contestándole Sancho: “Ni ella es puta, ni lo fue su madre, ni lo será ninguna de las dos, Dios quiriendo, mientras yo viviere” y le reprocha: “no me parecen muy concertadas esas palabras” viniendo de alguien criado entre caballeros andantes. Vale


viernes, 11 de septiembre de 2009

Llegó el cortinglés

Tomada de aquí

Hoy, 11 de septiembre, quedará grabado en bronce en la historia de la ciudad. Es por eso que quiero compartir con vosotros la noticia. Cuando el tiempo pase, la gente recordará qué era de su vida esta fecha concreta. De la misma manera que muchos recuerdan con pelos y señales qué les acontecía otro once de unos años antes, que nos hizo la convivencia más difícil. Me puedo imaginar a más de treinta mil ávidos ciudadanos de esta ciudad, entrando en el mismo edificio a conseguir menos por los mismos euros, como si las cosas se fueran a acabar, pero no entiendo tanto afán.


Una de las cosas que siempre se ha envidiado más de la capital de la comunidad ha sido la tienda grande del banderín verde triangular, de ahí las peregrinaciones locales a dicho establecimiento. (Tampoco se soporta del todo bien que su equipo de fútbol esté una división por arriba de nuestra Unión y encima metan osos en el césped). Al menos algo hemos ganado. No es poco lo que supone el ahorro de emisiones de CO2 a la atmósfera evitando el éxodo.


Lo que realmente me tiene preocupado de la apertura es en qué ocupará ahora su tiempo libre este bloguero cuando ya terminó su objeto de observación.

jueves, 10 de septiembre de 2009

La clave está en el narigante

¡Acude, Sancho, y mira lo que has de ver y no lo has creer!


Ilustración de la edición de Joaquín Ibarra, Madrid, 1780


CAPÍTULO 2.14

Un “finalmente” pronunciado por el Caballero del Bosque da comienzo a un capítulo largo, pero de los más entretenidos de la novela. Adverbio que sirve de nexo y elemento de cohesión de la narración: repite el mismo vocablo con el que dio por terminado el episodio anterior de los dos escuderos. Como si el autor nos quisiera decir que lo siguiente es sólo el final de lo ocurrido aquella noche – mañana y que todo pertenece a la misma historia, a pesar de estar fragmentada en capítulos.


C nos priva de gran parte del diálogo entre caballeros andantes: “Entre muchas razones que pasaron don Quijote y el Caballero de la Selva, dice la historia...” El Caballero del bosque vive sometido a la crueldad de los antojos de Casildea de Vandalia, que cual “Hércules esforzado” trata de superar las pruebas más feroces y absurdas. La más absurda y comprometida de todas es decir que ha vencido al Caballero de la Triste Figura. Éste se muestra sosegado, pero no resignado a admitir la insinuación de que otro caballero andante le haya derrotado, de modo que esperan al día “para que el Sol vea nuestras buenas obras” y así saldar sus diferencias.


El autor plantea el episodio como dos historias paralelas en sus prolegómenos; por un lado, la pelea ortodoxa de los dos caballeros; por otro, la pretendida a talegazos entre los escuderos. La seriedad de la puesta en escena con un DQ confuso por verse vencido en batalla aún no librada contra la comicidad del enfrentamiento de los dos escuderos con un S a la altura de las circunstancias, mostrándonos la agilidad dialéctica que últimamente le caracteriza. La belleza de los preparativos del combate en contraste con la torpeza y fealdad del escudero narigudo. Esta dualidad de planteamiento tiene una continuación en el párrafo donde nos dibuja la belleza del alba con una prosa de alto nivel, nivel que mantiene para describir la misma madre de todas las fealdades. C se vale de dicha fealdad para cruzar las dos historias de los cuatro personajes que antes había separado por oficios. Es esta fealdad de un “hombre que no se usan en el mundo” la que provoca la entrada en escena de la nobleza del Caballero de los Espejos que no puede atacar a un distraído DQ, ocupado en ayudar a la humanidad de S a subir a un alcornoque. Jugada maestra del narrador, sin duda.


A DQ no le queda otra alternativa que entrar en combate. No tiene más remedio que dirimir diferencias con alguien que incluso ha usurpado su identidad al vencerle en batalla. Se enfrenta entonces a su propio yo. La batalla no puede terminar de otra forma que no sea la victoria de DQ.



... yo traigo aquí dos talegas de lienzo...


“Apenas dio lugar la claridad del día para ver y diferenciar las cosas” que los insomnes amos despiertan a sus resacosos escuderos, mermados por los estragos que el católico vino de Ciudad Real había causado en su entendimiento. De camino al trabajo (ensillar las monturas), S, que cree que el peor acuerdo es mejor que la más rotunda victoria , se muestra esquivo y brillante en los razonamientos que esgrime a cada propuesta de su compañero. Incluso prefiere pagar la multa que le corresponda por incumplimiento de la Ley de Caballería: “bebamos y vivamos nosotros, que el tiempo tiene cuidado de quitarnos las vidas”, en lugar de pelear. Ahora que, él no responde de sus actos en caso de verse acosado y acorralado, sin salida. A S le entran los temblores de la muerte cuando la claridad de la amanecida le permite diferenciar la fealdad de la nariz de su compañero de oficio.


Además de la fealdad del Escudero del Bosque, ya comentada, en el desenlace del episodio intervienen los encantadores, la asfixia del caballo del Caballero de los Espejos, la extraña agilidad de Rocinante y la determinación de DQ por aclarar la identidad de alguien que le ha usurpado la suya propia. Todos ellos componen los ingredientes de un desenlace en el que descubrimos cómo la fuerza del encantamiento de DQ absorbe el entendimiento del propio S, que consiente que la visión de Sansón Carrasco y Tomé Cecial sea fruto de los enemigos encantadores que los han mudado.


Como curiosidad y constatación del juego con el lector y su tiempo, siguiendo con el paralelismo de semejanzas y espejos al que nos lleva en este episodio, también juega con las palabras. Ya conocíamos el anagrama casi perfecto de Dulcin(e)a – Lucinda. Ahora recoge la “e” que sobraba y la añade a Casild(e)a de Vandalia.


Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma.

martes, 8 de septiembre de 2009

Habla popular de Lumbrales (12)





 

Casa tradicional con corral, puertas carreteras, pajero y parra

Foto de Jose María Torrecilla.




CARACTERÍSTICAS DEL HABLA POPULAR DE LUMBRALES



  • Coger referido a personas se usa como caber “La plaza está abarrotá, no coge más gente.”
  • Se puede usar caer como derramar y como tirar. “Caí un vaso de agua”. “Vas a caer la limonada.”
Las palabras que se enumeran a continuación (también las que ya hemos ido presentando) pueden emplearse o no en el castellano tradicional, salir o no en el DRAE, tener una u otra forma fonética, ser más o menos utilizadas por los habitantes de Lumbrales, tener el significado que aquí se les dé u otro..., pero de lo que pueden estar seguros es de que todas se utilizan en el pueblo y muchas en la comarca del Abadengo.


Amoscar: Dar síntomas de enfado.
DRAE: 2. prnl. coloq. enfadarse.
No está en el DCT
BDE: Aparece en 1540.

Amuelar: Formar el muelo de grano en la era.
DRAE y DCT: Mismo significado.
BDE: Muela aparece hacia 1250 con la acepción de “cerro escarpado de cima plana”. Por similitud saldría muelo hacia 1300.

Amularse: Amoinarse, enojarse, enfadarse. "No le dejaron salir en Nochevieja y se amuló para todas las vacaciones”
DRAE: 3. prnl. Can. y Sal. Enfadarse, enojarse.
No está en el DCT

Anarizar: Dar de narices en el suelo. Caer de brucias.
No está en el DRAE
No está en el DCT

Anastros: Trastos viejos.
No está en el DRAE
No está en el DCT

Ancá: Apócope. En casa de.
No está en el DRAE
No está en el DCT

Andancio: Dolencia o enfermedad epidémica que afecta a buen número de personas. Cuando se dice: Es andancio quiere decir que es el mal que anda.
DRAE Y DCT: 1. m. Enfermedad epidémica leve.

Andanda: Interjección que denota asombro o sorpresa. “Andanda con la vecina, si ya se ha echado novio.”
No está en el DRAE
No está en el DCT

Andar a: Ir a por algo. “Éstos andan a manzanilla”.
No está en el DRAE con esta acepción.
No está en el DCT con esta acepción.
BDE: segunda mitad del S X. De una forma romance: amlare, pronunciación descuidada del lat. AMBULARE, de donde viene también el fr. Aller y el it. Andare; dicha pronunciación vulgar pasó en otras partes a amnare, documentado en inscripciones, de donde el oc. y el cat. anar, rum, dial. Imnare, rético, amnad.

Andorga: Panza, vientre. Muy usada la expresión “Llenar la andorga.”
DRAE: (Cruce de andullo y pandorga). 
1. f. coloq. vientre (‖ cavidad del cuerpo de los vertebrados).
DCT: Mismo significado



Abreviaturas utilizadas:
DRAE: Diccionario de la Real Academia Española.
DCT: Diccionario del Castellano Tradicional.
BDE: Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Joan Corominas



 

domingo, 6 de septiembre de 2009

El huerto (3)

Aspecto de algo que comenzó así. Y continuó de esta otra forma

A principios de septiembre muchas plantas van completando el ciclo de vida. Su plenitud coincide con el momento que, rendidas, entregan su fruto a un hortelano satisfecho de que hayan resistido los avatares que en forma de plagas, inclemencias, o maltratos tienen que afrontar en los escasos seis meses de existencia.


tomates ya maduros


Flor del zapallito: planta rara por aquí. A mí me trajeron la semilla de Argentina.

Recolección

jueves, 3 de septiembre de 2009

La devota bota

Grabado de G Doré. Los dos escuderos de coloquio


CAPÍTULO 2.13

Mientras que en el dinámico capítulo 12 se trataban varios temas diferentes, éste lo dedica C, por entero, a un entretenido diálogo entre escuderos. Lenguaje llano, pleno de refranes y expresiones populares que contribuyen a la comicidad del episodio. A estas alturas de la novela, S es un personaje que nos sorprende por su agilidad dialéctica, como cuando el escudero del bosque se hace eco del dicho bíblico: “comemos el pan con el sudor de nuestros rostros” y S lo completa añadiendo: “que lo comemos con el yelo de nuestros cuerpos”, que siempre mejora la posibilidad de que sea el viento el único sustento, como no les es ajeno a nuestros protagonistas.


El otro escudero del bosque trata en todo momento de sonsacar a S con asuntos que lo delatan, demuestra que sabe de S más de lo que aparenta (no debemos olvidar que las aventuras de la primera parte ya han sido publicadas). De otra forma no se entendería que le hablara de ínsulas, canonicatos, rocín y galgos… No hay un solo tema que no les concierna a nuestros héroes.


En esa línea, no se siente cómodo de que haya alguien que le intente convencer de las bondades de una vida hogareña, algo que él ha abandonado por el riesgo de las aventuras junto a su amo. Como tampoco le agrada que el recién llegado se refiera a su hija: “¡Oh hideputa, puta, y qué rejo debe de tener la bellaca!”, contestándole: “Ni ella es puta, ni lo fue su madre, ni lo será ninguna de las dos, Dios quiriendo, mientras yo viviere” y le reprocha: “no me parecen muy concertadas esas palabras” viniendo de alguien criado entre caballeros andantes. Con relación a esto me gustaría señalar que aunque todas las notas a pie de página se empeñen en hacernos ver que la exclamación no tenía valor peyorativo en el XVII, que era una expresión de encarecimiento, al menos el escudero arriesgó al pronunciarla refiriéndose a la familia. Tenemos la reacción de S para corroborarlo, lo cual nos advierte del peligro de usar expresiones de doble sentido: éste cambia dependiendo del entorno, situación o circunstancias.


Otro aspecto a resaltar del episodio es la escasa presencia del narrador. Únicamente interviene al principio; para situarnos en la historia, al final; para decirnos que ya puede venir vino de Ciudad Real para quitarles la sed. Entre medias, un par de breves notas que ponen énfasis en la glotonería de S.

Grabado de G. Doré. Los dos escuderos ya con la bota vacía.


Si en algo es noble el del bosque es que no saca el vino para hacer hablar a S. Ya sabemos que cuando “entra el vino, el buen sentido se va; cuando entra el vino, los secretos se escapan.” Como dice el Talmud, pero que lo podría decir perfectamente la Biblia, el Corán o cualquier otro libro de verdades universales y permanentes para los que en ellos creen. Tras el buen trato a la devota bota, solamente logra sonsacarle que él servirá a su amo hasta Zaragoza, después, Dios dirá.


Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma.