jueves, 2 de septiembre de 2010

Cuando el tiempo se les acaba

El peso de la tristeza dobla la recia espalda de Don Quijote
1966 - Madrid


DON QUIJOTE DE LA MANCHA. CAPÍTULO 2.65
El capítulo viene marcado por el regreso triste a La Mancha de nuestros protagonistas, mezclado con el júbilo y alegría del reencuentro de los enamorados, para que no todo sea la creciente melancólica tristeza de DQ vencido y desarmado.

No faltan en el relato abundantes referencias espacio – temporales en un capítulo de los más dinámicos, pleno de desenlaces y soluciones poco creíbles, siempre a favor de obra, de los conflictos de Ricote y el renegado que la novela tenía por resolver. Aquí se desvela el misterio del Caballero de la Blanca Luna. Aprendemos a arreglar los papeles de los que, siendo tan españoles como los garantes de la pureza de origen, necesitan salvoconducto y recomendación para volver a establecerse en su tierra tras la ausencia.

"SIGUIÓ don Antonio Moreno al Caballero de la Blanca Luna, [...] hasta que le cerraron en un mesón dentro de la ciudad."
1935 - Paris
Las playas de Barcelona son testigo de la convergencia de los relatos de la derrota de DQ y de la expulsión de los moriscos, en una nueva mezcla inteligente de dos planos narrativos distintos: la ficción de DQ y la cruel realidad del momento. No deja de ser una ironía la referencia a don Bernardino de Velasco, uno de los máximos artífices de la expulsión.

Tres meses dura la persecución de Sansón Carrasco. Emprende el regreso desprovisto de su coraza de caballero andante tras la misión cumplida, pero indispensable para que DQ se sienta derrotado y no recurra al viejo truco infalible del encantamiento. Seis días la convalecencia de DQ del mal que le aparta un año de los caminos. Dos días después de la partida de don Antonio Moreno y don Gregorio, parten DQ y S.

"en tanto que este mi criado me desarma os lo diré, [...]. Sabed, señor, que a mí me llaman el bachiller Sansón Carrasco"
1933-New-York-Limited

En efecto, la curiosidad por descubrir quién era el caballero que les había desbaratado el juguete de diversión lleva a don Antonio a seguirle hasta un mesón de la ciudad. En una sala baja, se presenta como Sansón Carrasco, paisano de DQ y S y le confiesa que lleva tres meses vestido de DQ, persiguiendo al caballero para devolverle a casa por la lástima que le da y que “vuelva a cobrar su juicio un hombre que le tiene bonísimo, como le dejen las sandeces de la caballería”. Don Antonio promete no contarle a DQ la verdadera identidad del Caballero de la Blanca Luna aunque espera que el intento de poner cordura en el hidalgo fracase “porque con su salud, no solamente perdemos sus gracias, sino las de Sancho Panza”. Sansón Carrasco se despoja de su disfraz y aquel mismo día regresa a La Mancha.

"Señor mío, alce vuestra merced la cabeza y alégrese"
1929-Maestricht-Leiter


DQ pasa seis días “marrido, triste, pensativo y mal acondicionado” dándole vueltas a su derrota, pero con la esperanza de que el tiempo de un año no se le haga largo y así poder satisfacer la ambición mermada de S que le consuela y aconseja: “volvámonos a nuestra casa y dejémonos de andar buscando aventuras por tierras y lugares que no sabemos” a pesar de que él es el que más pierde con la vuelta: volver tan pobre como salió, sólo le queda la esperanza, cada vez más lejana e improbable , de un condado.

Don Antonio se regocija del regreso de don Gregorio más que DQ. El hidalgo no olvida el rechazo que obtuvo su ofrecimiento de ir a Berbería a liberar cristianos. Cae en una profunda tristeza al recordar que su realidad ya no le permite empuñar las armas al menos hasta después de un año. El optimismo del escudero vuelve a ser el apoyo más seguro para su amo, sumergido como está en una melancolía que se agranda por momentos.

"era hermoso sobremanera, y la edad, al parecer, de diez y siete o diez y ocho años"
1836-1837-Paris-Dubochet

El regreso del navío del renegado de Berbería con don Gregorio a bordo pone punto final a la historia de Ana Félix y su padre Ricote: representa el triunfo del amor que se sobrepone a los contratiempos y dificultades con estas bonitas palabras de silencio que marcan el reencuentro de dos enamorados: “El silencio fue allí el que habló por los dos amantes, y los ojos fueron las lenguas que descubrieron sus alegres y honestos pensamientos”.

"redújose el renegado con la Iglesia, y, de miembro podrido, volvió limpio y sano"
1929-Maestricht-Leiter

Ricote paga el trabajo del renegado y remeros con generosidad. No tiene reparo en cambiar de chaqueta espiritual al calor de tanta abundancia morisca, como también se hizo cargo de los gastos de gestión requeridos por la mediación de don Antonio en la corte para la obtención de los papeles para él y su hija. Únicamente el fanatismo de don Bernardino de Velasco, uno de los impulsores de la expulsión, parece ser imposible de doblegar con dádivas.

Y llega la hora triste de las despedidas, esta vez sin lágrimas. Don Antonio coloca a cada uno en su sitio. Aloja a Ricote en casa del virrey. A Ana en la suya propia. Él y don Gregorio se ponen en marcha. Dejará al joven en La Mancha, de camino a la corte, al tiempo que nos deja el capítulo con la imagen de los cuatro protagonistas desandando el camino. Vacía de quijotes dejan atrás Barcelona. DQ, abatido y desarmado a lomos de Rocinante. S andando. Su rucio cargado con la armadura y armamento de su amo. Imagen de desolación y derrota, pero con la esperanza no perdida de recuperación del tiempo improductivo tras un año de parada.

"La melancolía de la derrota flota en los ojos de don Quijote y Sancho."
1905-1908 - Madrid

Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D. Pedro Ojeda Escudero.

9 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Hijo, no se puede añadir más a tu excelente resumen. Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Me ha gustado mucho lo de "a favor de obra". Es cierto: tiene que rematar y dejar constancia de la difícil verosimilitud del gesto. En la playa no sólo se derrota a un loco...
Excelentes ilustraciones.

Abejita de la Vega dijo...

El tiempo se le acaba y se nos acaba. Está trISte y deprimido; mas cuando Sancho le dice que es el "perdidoso" que se queda sin condado, revive y suelta eso de volver a las aventuras en el plazo de un año.
No nos hagamos ilusiones, bueno, callemos.

Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

En efecto, con la fusión de relatos quedan en poco espacio resueltos muchos temas.

Asun dijo...

Esa última imagen de la armadura de DQ en el rucio y la cara de tristeza del caballero es desoladora.

Besos

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Amigo, la derrota llega una vez que el autor ha conseguido su cometido: romper con los finales felices de la las novelas caballerescas y por ende la crítica a las mismas... un abrazo (y ahora a empuñar nosotros el escudo y la armadura)

Myriam dijo...

Hola Pancho regreso ya a la rutina y me encuentro con tu excelente resumen que toma todos lso aaspectos inportantes del capítulo. SE acerca el final y da mucha pena....

Besos y continuo para abajo leyéndote.

Anónimo dijo...

Buenos días, pancho:

Excelente, como siempre, todo lo que aportas. Gracias.
Duele ver a nuestro caballero derrotado.

Saludos. Gelu

JHON MAX VELIZ AVILA dijo...

Va cargado de amargura.. que halla sepultura.. su amoroso batallar... va cargado de amarguraa. que hallá quedó su ventura.....


Hermoso....

Le felicito por el articulo...