Entrada del mediodía, de estilo Renacentista, a la iglesia de San Martín. Nada parece haber cambiado con el paso del tiempo en los alrededores de la iglesia en esta instantánea del mismo espacio en tres momentos distintos. La mezcla de estilos de la iglesia no desentona con la naturaleza diferente de las gentes que la miran de cara o le dan la espalda. Ni las cigüeñas que viven en la espadaña parecen tener necesidad de marchar.
Puerta de poniente tapada por el añadido del camerín de la capilla.



