jueves, 25 de febrero de 2010

Una historia mejor intercalada

1989 - Mainz - Krahenwinke
“…Don Quijote, se inventó a sí mismo. Condujo su sueño en libertad entre la realidad. Pero como la realidad no lo albergaba, hubo de transformar la realidad del único modo que le era posible, soñándola. Su acción es libre, es un despertar. “

El sueño creador . Club Internacional del libro. 1998. María Zambrano


CAPÍTULO 2.38
Tras el impasse que supuso el capítulo anterior con la digresión sobre dueñas entre S, doña Rodríguez y DQ, el autor nos va metiendo en harina poco a poco, de manera paulatina, con una descripción detallada, como dirigida a expertos trabajadores del textil, sector tan desaparecido de la superficie de la piel de toro, por haber emigrado, como las golondrinas hacen, a lugares donde la mano de obra debe hacer poco gasto en comida, a tenor de los sueldos tan magros que reciben mensualmente en los escuálidos sobres que entregan en sus hogares.



1782 - Madrid - Ibarra

Esta ilustración tiene la particularidad que no fue publicada en la edición de Ibarra de 1780

"Y, levantándola de la mano, la llevó a asentar en una silla junto a la duquesa, la cual la recibió asimismo con mucho comedimiento."

Una agrupación de doce dueñas seguía a los tres músicos que la encabezaban a modo de procesión. Marcaban un ritmo solemne, ceremonioso y lento a la condesa y Trifaldín, con recuerdo incluido para Tuccitania, tierra de buenos garbanzos y mejores olivos: “vestida de finísima y negra bayeta por frisar, que, a venir frisada, descubriera cada grano del grandor de un garbanzo de los buenos de Martos” (Nuestro amigo Tucci no podrá hacer oídos sordos a esta cita tan generosa de Cervantes). Tres pajes ayudaban a transportar tan aparatoso vestido evitando con ello dejar sin trabajo a los barrenderos.

La comitiva se detiene al llegar a la altura de los espectadores, éstos se adelantan a recibirla. La voz “basta y ronca” acompañada de un desliz de género descubren a la Dolorida desdichada, del entendimiento ido. El duque le brinda el honor de sentarse junto a la duquesa y se disponen a escuchar.

S hace burla de superlativos a la forma tan impostada de hablar de la señora recién llegada. DQ se ofrece a reparar sus cuitas, que no sabe cuáles son y le apremia a relatarlas sin tanto preámbulo. A sus pies, “basas y colunas de la andante caballería”, se arroja; alaba a S su bondad más larga que las barbas de Trifaldín. S le pide que desembaúle de una vez.

Cuenta la condesa que bajo su tutela creció la infanta Antonomasia hija de los Reyes de Candaya, Maguncia y Archipiela. A la tierna edad de catorce mostraba “tan gran perfeción de hermosura, que no la pudo subir más de punto la naturaleza.” Algo de lo que, según ella, seguirá sin carecer si las parcas no han cortado el estambre de su vida.

1945 - Paris - Cotinaud

"Ella, puesta las rodillas en el suelo, con voz antes basta y ronca que sutil y dilicada, dijo..."

De tanta belleza reunida en una sola unidad se enamoraron príncipes de todos los lugares, pero también un galán de la corte, de nombre Clavijo, que osó levantar los pensamientos al cielo de tan ponderable belleza. El aludido sabía componer versos, bailaba, hacía hablar la guitarra y también era fabricante de jaulas para guardar adolescentes incautas. Tuvo, además, la habilidad de conquistar a la dueña para que le entregase la llave de la Fortaleza por Antonomasia. La conquista se hace con versos que hieren el alma como rayos invisibles sin afectar el envoltorio.

La dueña tapó la relación hasta que una “hinchazón de la infanta” hizo agilizar los trámites para el matrimonio, “antes que saliese a la luz el mal recado”. S apremia a la condesa Trifaldi para que acorte el camino hasta el final de la historia de modo que los lectores podamos leer el final del cuento, algo que no va a ser posible hasta el siguiente capítulo, porque en éste, poco se ha resuelto de lo que se apuntaba. La dueña se ha pasado el capítulo relatándonos con parsimonia y lentitud su propia historia, dejando para el final el asunto de la infanta y Don Clavijo, que semeja a las historias intercaladas de la primera parte , pero mejor trazadas al estar integradas en la trama, formar parte de las burlas de los duques y disparar la imaginación de DQ al plano de su ensoñación , su realidad.

Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma

13 comentarios:

Cornelivs dijo...

Asi es. Nuestro amigo Tucci no podrá ignorar esta referencia de Cervantes a su pueblo. Le mando mi abrazo en estos momentos, duros para él.

Y en cuanto al capitulo de hoy,estupendo; irónico, delicioso, tiene...¡de todo!

Tu comentario, commo siempre, muy bueno.

Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

Al leer Martos, tambien me acordé de nuestro TUCCI.
¡Qué pesados son estos duques con sus bromas! Besotes, M.

Paco Cuesta dijo...

El poeta, es hábil no solo con la guitarra y las jaulas, se adueñó de la dueña.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En la Segunda parte, la forma de intercalar las historias, en efecto, ha cambiado y mucho: ya no tenía sentido seguir como en la primera y el mismo Cervantes ha madurado la idea.
¡Doce dueñas! Demasiadas hasta para una broma...

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Se nota que es novela...tanta gente par urdir una broma es demasiado !!!.
Colonia Augusta Gemella Tuccitana para los romanos y Tucci par los tórdulos y/o íberos.... y hoy por hoy garbanzos no se...pero si primer productor de aceite de oliva del mundo....saludos amigo

pancho dijo...

Cornelius: Martos, bonito pueblo - ciudad con olor a la Andalucía que huele a olivo.

Merche: Están de transición en la novela. haciendo tiempo para la gran aventura por venir.

Paco: Este D. Clavijo es rápido y poeta, un peligro.

Pedro: Doce dueñas haciendo la ola a doña Dolorida, muchas en efecto.

Tucci: Con ese nombre tan noble y antiguo tiene que haber mucha historia dentro. Tendré que ir a la wiki a ver quiénes eran los tórdulos...

Encantado de vuestra visita por el portalillo y dejar vuestra huella digital. Un abrazo a todos.

Myr dijo...

COmo siempre las ilustraciones que traes, son preciosas. Gracias. Besos

Abejita de la Vega dijo...

Me quedo maravillada con tu primer párrafo , el textil. No, los trabajadores asiáticos no reciben ni sobre. Para un cuenco de arroz...
No saben de anascotes ni de canequíes. Cervantes sabe de telas, probablemente, por el taller, el de costura, en el que supuestamente se ganaban la vida las "cervantas". Al parecer, confeccionaban camisas. Las malas lenguas dicen otras cosas...no juzguemos.

Brutal contraste entre esos " versos que hieren el alma como rayos invisibles sin afectar el envoltorio" y la “hinchazón de la infanta”. Qué bien lo dices.

Un abrazo candayés.

Antonio Aguilera dijo...

Amigo Pancho, el toro con su piel sale a relucir en tus escritos como cosa consustacial a ellos. Ahora andan algunos intelectuales defendiendo al Toro. Si, yo por ejenplo, no estoy en contra del toro, si hay que tenerle bien cuidado y protegido, si a lo que pongo reparos es a la forma de matarlo, auqne ya sé que a otros bichos los matan con más crueldad qu a éste. Estamos de acuerdo en que hay que conservar al toro, en lo que no solemos estarlo es en las formas y el destino. Creo que desde este punto de vista pocos aún han abordado el tema. Pero dejemos esta plática para otro momento.

Creo que todos nos hemos acordado del amigo Tucci y del difícil momento que atraviesa. Pero él dice que de garbanzos en Martos no sabe nada.
Pero no vamos a preguntarle a quien vivió hace 4 largos siglos. Sin duda la tierra es buena para la legumbre y más.
No se te pasa por alto la hermosura de la niña Antonomasia, me parece que Cervantes a estas tiernas doncellas las tiene en mucha estima; sería costumbre de la época buscarlas que estuvieran "intactas".

"Los versos que hieren el alma sin tocar el envoltorio", es un buen golpe de Cervantes; comparar lo tangible con lo etéreo, el continente con el contenido.

El ejemplo de la Dueña Dolorida, deseosa de agarrar al maromo de turno,puede ser un buen ejemplo del no muy limpio material del que están hechas. Aunque la pobre quedó con tres palmos de narices, porque donde se ponga una buena quinceña que se quiten todas las dueñas.

El fin de semana descansé, pero éste me puse al día. Hoy fiesta de nuevo en Al-andalus y cervecilla fresca (sin alcohol) toca.

Un abrazo

pancho dijo...

Myr: Me alegro que te gusten.

Abejita: El tema del textil está candente en Béjar desde hace muchos años. La crisis del sector afectó de plano la economía de esta pequeña ciudad. De cinco mil trabajadores, o más, que llegó a tener en el sector, se ha llegado prácticamente a su desaparición en este momento. Primero con la deslocalización a los países del Este de Europa y después a todos los demás de todos sabidos, repartidos por toda la geografía mundial.

Buena información sobre Cervantes. Sí había leído algo sobre la dedicación de las hermanas a negocios de reputación dudosa.

Aguilera: Ya era hora de que a la gente que le molesta que le impongan normas por decreto levantara la voz. De todas formas las corridas de toros en Cataluña es asunto perdido , no hace falta que pongan ninguna norma. La política de acoso sistemático que ha sufrido en todo el mandato de Don Jordi ha surtido efecto. La mejor forma de desaparición es que la gente no vaya a los festejos. No hay ningún empresario que esté dispuesto a perder dinero.

Esperemos que Andalucía se vaya oreando de tanta agua. Este año preparaos para la primavera, va a venir espectacular.

Un abrazo y gracias por vuestras palabras tan amables.

BIPOLAR dijo...

Para ser libre hay que inventarse un mundo.

pancho dijo...

Bipolar: Soñar un mundo a medida. La realidad soñada de DQ no era compatible con la de sus allegados, su cordura era de otra dimensión.

BIPOLAR dijo...

entonces es un fastidio vivir en estas condiciones en este planeta