jueves, 18 de febrero de 2010

Don Quijote clasifica las dueñas

Doña Rodríguez: “Quien a nosotras trasquiló, las tijeras le quedaron en la mano”
1929 - Maestricht - Leiter
CAPÍTULO 2. 37
Jornada de descanso para los corredores participantes en La Vuelta Literaria a Don Quijote de la Mancha, justo a la mitad de la segunda parte, cuando las etapas ya andadas cansan lo mismo que las que quedan por consumir. Los comentaristas dedican su tiempo, en esta jornada con menos trabajo, a estirar el músculo para que no se atrofie y afrontar las próximas jornadas de alta montaña con garantías. Algunos, los más aplicados, llenarán las horas de ocio echando un ojo a la siguiente etapa para así evitar que las neuronas se acomoden.

" ... he oído decir a un boticario de Toledo, que hablaba como un silguero"

1957 - 60 - Paris - Claire

La clausura del capítulo anterior nos dejó a DQ ofreciendo su ejercicio de Caballero Andante a los necesitados de la fuerza de su brazo y determinación de su espíritu indomable. Orgulloso de su labor social y humanitaria, le habría gustado que el grave eclesiástico, que tanto le denostó y que terminó por ahuecar el ala, hubiera sido testigo de la plena vigencia de su profesión, lo cual colmaba las expectativas de los duques que observaban con complacencia la evolución de su farsa.


La atención se centra en S que, sin encomendarse a Dios ni al diablo, lanza un ataque contra las dueñas de las casas nobles, receloso de que la anunciada Dueña Dolorida suponga “algún tropiezo a la promesa de mi gobierno”. S piensa que si su amo tiene que ir al Reino de Candaya a socorrer necesitados, su obligación es seguirle con lo que ello supone de retraso en su ambición de ser proclamado gobernador. DQ le advierte de que no todas las dueñas son iguales. Él las clasifica; ésta es condesa y debe servir en casas de reinas o emperatrices y, a su vez, tener dueñas a su servicio.

A continuación interviene la dueña Rodríguez para corroborar la opinión de DQ y añadir que, a pesar de las ventajas de las antiguas y doncellas sobre las viudas como ella, quien las critique puede seguir haciéndolo: “quien a nosotras trasquiló, las tijeras le quedaron en la mano”. Continúa su intervención para responder a S, a quien manda a galeras, está convencida de que los escuderos “duendes de las antesalas” son enemigos suyos, de la misma forma que sus ropas esconden igual un muladar que la virtud.

El tiempo dará y quitará razones – concluye la duquesa – en asuntos de dueñas. Al escudero estos asuntos de dueñas le aburren, él ya piensa en asuntos de más entidad, temas de gobernador. Se permite el lujo de aconsejar a los duques que reciban a la dueña que esperaba a la puerta el resultado de la embajada de Trifaldín, que la reciban en tanto condesa pero que no den un paso en cuanto dueña, intervención que se gana la reprimenda de DQ.

El ritmo marcado por los mismos tambores y la música triste de la flauta que acompañaron al grandón de la barba blanca da por finalizado un capítulo de transición con S, perejil de todas las salsas y una condesa Trifaldi cuya entrada en escena se hace rogar.

Libre interpretación del diálogo sobre dueñas entre Sancho y Doña Rodríguez de Albert Dubout

1938 - Paris - Secretaire



Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma

15 comentarios:

Cosmo dijo...

Me gusta muchísimo ese texto en francés y qué tunante Sancho con esa bromita.
Se está volviendo cada vez más atrevido,más entrometido,ambicioso y se maneja muy bien entre los nobles,yo apostaría a que los tiene muy encandilados.Abrazos

Merche Pallarés dijo...

¡Qué graciosos el primero y el último grabado! Este capítulo ha sido tan cortito que ya estoy temiendo el siguiente... Besotes, M.

Cornelivs dijo...

Me despedí leyendo tu estupendo analisis y vuelvo leyendo otro estupendo analisis. Esto esta muy bien, Pancho, como siempre sueles, y las ilustraciones son un gustazo.

He vuelto, amigo.

Un abrazo.

Paco Cuesta dijo...

A nuestro amigo Sancho los dedos se le hacen huéspedes, cuando tiene casi conquistada para su causa a la duquesa, se le aparecen dueñas que no conoce y otras que conoce demasiado. Se teme nuevos contratiempos o retrasos en su nombramiento.

pancho dijo...

Cosmo: La duquesa lo tiene adoptado como su bufón particular. Está ciego con la ínsula y no tiene ningún interés en sospechar la verdad.

Merche: Después del día de descanso nos espera la escalada. Demás no nos va a tener.

Cornelius: No es bueno para el corazón cortar con las cosas tan de repente. Mejor es ir poco a poco o disminuir el ritmo, como parece que has decidido. Esto no es más que un blog.

Paco: "los dedos se le hacen huéspedes": expresión popular que no conocía.

No puede tolerar que una dueña, aunque venga en ayunas desde tan lejos le retrase su nombramiento. Don Quijote no piensa lo mismo.

Un abrazo y gracias por vuestra visita y comentario.

Myr dijo...

¡Las ilustraciones son geniales, gracias PANCHO!

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Ahora lo leeré en francés, gracias a tus estupendas imágenes con texto. Aunque me falle la lengua francesa aprendida en las aulas, lo entenderé bien porque ya tengo requeteleído el capítulo. El dibujo de la dueña con el culo al aire, hubiera dejado perplejo a Cervantes.

Yo veo a las dueñas como a un personaje que ha existido siempre. Es la mujer viuda o solterona de buena familia que se ha quedado sin recursos y acude al amparo de otros más afortunados. Son las parientes pobres, las damas de compañía, las institutrices , etc. Afortunadamente, este tipo de mujeres,incapaces de sobrevivir solas, va desapareciendo.
Este capítulo corto tiene su miga. Has sacado muy bien la corteza y la miga.¿De dónde has sacado los dibujos?
Merci beaucoup

pancho dijo...

Myr: Dale las gracias a la Universidad americana que ha hecho la recopilación.

Abejita: Con las referencias que doy debajo de las fotos, buscando en google imágenes te lleva directamente al origen. Han hecho un gran trabajo de recopilación, de gran calidad además.

Un abrazo y gracias por vuestra visita y comentario.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En efecto: el capítulo está construido como un descanso. Pero ya sabemos cómo juega Cervantes en estos momentos: como los buenos ciclistas -ya que usaste la analogía-, sabe que también se ganan las carreras en los descensos.

pancho dijo...

Pedro: Alguna vez se ha dado el caso, por sorpresa, pero la preparación tiene que ser para las cuestas arriba que es donde presentan batalla los grandes.
Un abrazo

Asun dijo...

Poco a poco me voy acercando al grupo. Ya me queda menos.

Besos

pancho dijo...

Asun: Yo creo que te puedes incorporar al mismo capítulo cuando quieras. El Quijote se lee perfectamente sin haber leído todo lo anterior.
Gracias por tu comentario

Asun dijo...

Lo que pasa es que yo soy un poco cuadriculada y los libros, aunque se puedan leer por capítulos independientes, me gusta siempre leerlos desde el principio.

En el caso concreto del Quijote es una cuestión de poder satisfacer una asignatura pendiente, y si me enganchara directamente al capítulo tendría la sensación de objetivo no cumplido, amén de que posiblemente se me escaparían muchos mas detalles de los que se me escapan ahora.

De todas formas no me queda mucho para pillaros, voy ya por el capítulo XVI de la segunda parte.

Un abrazo

pancho dijo...

Asun: El Quijote es como una enciclopedia de enseñanzas de todo tipo, siempre hay algo a lo que no se llega con un resumen. Ni el más experto es capaz de vabarcarlo todo.

Si vas por el XVI, es cuestión de un par de días.

Un abrazo

BIPOLAR dijo...

La primera imagen correspondiente a la dama me recuerda a La Reina de Corazones del cuento de Alicia.