El trece de febrero de 1930, quince días después de la dimisión del dictador, Primo de Rivera, Don Miguel de Unamuno es recibido y aclamado por una multitud en Salamanca. Volvía a su ciudad tras seis años de destierro y exilio en Fuerteventura y Francia. Salió al balcón de su casa, vecina de la Casa de las Muertes, para agradecer el recibimiento. Desde ese momento fue un símbolo de la lucha contra la Dictadura recién desaparecida y la Monarquía.

En 1968, a las pocos días de inaugurar la escultura, ésta remaneció pintada de rojo. El operario en plena faena de limpieza.
Tomada del libro: El Siglo de Salamanca. Publicado por el desaparecido diario Tribuna de Salamanca.
“Yo algunas veces me cogía la bicicleta y me aventuraba por las callecitas un poco en cuesta que llevan a la casa donde vivió tantos años Miguel de Unamuno, donde murió también. Ahora tiene una estatua delante de sus balcones, obra del escultor Pablo Serrano. Es como un aguilucho, sacando la cabeza de una mole de pliegues rígidos y oscuros, venteando la nada con sus ojos de visionario. Y hasta convertirlo en piedra no puede alejar de sí las obsesiones de muerte que ensombrecieron su vida. Porque la casa que mira, vecina a aquella donde él vivió, uno de los primeros ejemplares del estilo plateresco, se llama así: La Casa de las Muertes. El nombre alude a cuatro calaveras que hay al extremo inferior de las ventanas y que en el siglo XVI se llamaban “muertes””.
Carmen Martín Gaite.
Rutas de Salamanca en mi recuerdo
Coto cerrado de mi memoria.
Selección y edición de Charo Ruano.
La Casa de las Muertes es una de las casas más interesantes del S. XVI que se conservan en Salamanca. Su arquitecto y poseedor fue Juan de Álava. El escudo del arquitecto, también vasco, aparece por partida doble en la fachada: en el dintel de la puerta y entre dos cupidos portando el compás, simbolo de su profesión, sobre la ventana del primer piso. Los medallones representan hombres y mujeres coetáneos de la construcción y soldados romanos.
La imagen primera está escaneada del libro: El siglo XX en Salamanca. Editado por La Gaceta.



