En Salamanca no hemos tenido ni JJOO, ni mundiales, ni campeonatos europeos de atletismo pero teníamos un Gran Premio Diputación, que era el meeting más antiguo de los celebrados en España; la próxima debería ser la trigesimooctava edición, pero no habrá tal, pues nuestros representantes en el organismo provincial han pensado que la mejor manera de atajar la crisis es ahorrarse los 150. 000 Euros que suponía su organización.
Los políticos siempre dispuestos a hacerse la foto con la estrella de la reunión. En este caso, si las cosas no cambian, de nada servirá tanta complicidad. La atleta es Marta Domínguez, por si alguien no la conoces.
Verdad es que últimamente la reunión había perdido mucho del lustre que lució hace años. Está claro que con un presupuesto tan magro no se podían hacer maravillas: era prácticamente imposible hacer que vinieran figuras de primera fila internacional. Aún así, con la ayuda de la delegación cubana, que solía entrenar en Guadalajara, y la entrega de los atletas nacionales, el meeting era la envidia del mundillo del atletismo por los resultados obtenidos.
Atrás quedaron aquellos minutos mágicos de Julio de 1993. En el foso de longitud acabábamos de ver varios saltos por encima de
Sé que la crisis es muy dura y que los presupuestos menguantes son difíciles de ajustar. A mí no me importaría
prescindir del Gran Premio si se nos dijera en qué se va a emplear el dinero ahorrado: las necesidades de esta provincia son muchas. Aunque yo nunca comenzaría por cercenar un acontecimiento ya clásico del verano, que aporta muchísimo más para Salamanca que esos miles de Euros que, seguramente, sean la inversión más rentable que realiza el organismo. Lo que el personal no toleraría es que todo quedara diluido en el comboluto de las cuentas públicas que nadie entiende.
Soto franqueando los 2.45.
Probablemente escribir esto servirá de bien poco pues la decisión de cierre ya está tomada. Sólo pediría a los responsables, que supongo no carecerán de sentido común por el cargo que ocupan, que hagan “lo posible y lo imposible”, como decía Javier Sotomayor, por reconsiderar su decisión y permitir que los aficionados al atletismo podamos seguir disfrutando, como hasta ahora, de Atletismo de nivel en las pistas que llevan el nombre del saltador cubano, honrando sus dos hazañas de altura.













