domingo, 19 de julio de 2009

Don Quijote en plena forma

Un Don Quijote playero

CAPÍTULO 2.6

Decidido, como está, C a saldar la deuda que se creó con los personajes secundarios más cercanos a los dos máximos protagonistas de la primera parte de su novela: de ellos apenas conocíamos unas breves pinceladas. Les dedica al ama y sobrina el capítulo entero, como hiciera en el anterior con Teresa Panza, esposa de S. Advirtiéndonos , además, en el título, que "es uno de los importantes capítulos de toda la historia".

Mientras S se las tiene tiesas con Teresa, el ama y la sobrina intentan convencer a DQ de lo poco que trota la mal andante caballería, pero todo es "majar en hierro frío". A fondo se tiene que emplear DQ en su oratoria para tratar de desmontar los bien trabados argumentos de ellas y recurrir a sus célebres discursos de la primera parte.

Dice DQ que en el caso de que él fuera rey obviaría tantos memoriales impertinentes que le llegan, como respuesta al grito en el cielo y la monarquía que pondría el ama si no renuncia a sus aventuras.

Se extiende DQ en explicar a su ama la razón de su pertenencia a la Caballería Andante. Un caballero andante "no se pasea por todo el mundo, mirando un mapa", como hacen los caballeros cortesanos, sino que "medimos toda la tierra con nuestros pies". Es por eso que los príncipes los prefieren de la clase "andante", pues han representado la prosperidad de muchos reinos, como nos confiesa la historia.

En este punto es la sobrina la que toma las riendas de la conversación para indicarle a su tío que todo es fábula y mentira, algo que en modo alguno está dispuesto a tolerar DQ. Menos viviendo de la insolencia adolescente de una rapaza que apenas acierta a menear los doce palillos del encaje de bolillos. Como ella no se calla ni debajo del agua, nuestro hidalgo se esmera en aclararle que no todos los caballeros son iguales, aunque lo parezcan.

Sigue sin entender la sobrina que DQ sea capaz de hacer que la gente lo tome por: valiente, fuerte, desfacedor de entuertos y caballero, cuando a la vista está que se trata de un viejo, enfermo, encorvado, hidalgo pobre y, para rematar la faena, poeta.

No le queda más remedio al hidalgo que, rindiéndose a la evidencia, estar de acuerdo con todo lo dicho por ella pero no duda en recurrir a la historia para tratar de explicar la razón de su ascenso de hidalgo pobre a caballero, saltándose todos los convencionalismos sociales de la época. Incluso llega a unir el discurso de los linajes con el de las armas y las letras para justificarse.

Cuando más elevada estaba la altura de su discurso, el autor vuelve a recurrir a algo que ya conocemos: palillos de dientes para los que ya no tienen dientes y jaulas para los trastornados; brusco regreso a la realidad cotidiana. La llegada de S, viene a librarlo del acoso de las damas. Es recibido con efusión por el hidalgo, evidentemente cansado de dar explicaciones a gente ajena, que no entiende la alta misión que tiene encomendada.
Este comentario pertenece al grupo de lectura del Quijote que coordina y dirige desde La Acequia el profesor D Pedro Ojeda Escudero y ya ha sido publicado en la misma.

8 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Excelente análisis, querido Pancho
! Así es, nuestro Quijo en sus trece y el ama y la sobrina tratando de disuadirle... to no avail... ¡Disfruta de tus vacas! Besotes, M.

Cornelivs dijo...

En lo sustancial coincido con tu analisis, dejando a salvo algun pequeño matiz.

Saludos.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Que bonita forma de enfocar el capítulo desde los secundarios...un abrazo amigo espero que las vacaciones no te sean breves.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Buen comentario y bien centrado en los secundarios. Y excelente perspicacia al destacar el juego irónico cervantino que lleva de las grandes alturas a los palillos de dientes: cómo humaniza esto al hidalgo.

Anónimo dijo...

Buenas tardes, pancho:

Me alegro que estés disfrutando de tus vacaciones al lado del mar. Y que Don Quijote, se esté reponiendo de su poco comer. En bañador estaba muy aceptable, seguro que si lo viera Dulcinea, después de su estancia con vosotros, caía rendida.

El dibujo con piedrecitas en la playa, un buen homenaje al gran romántico.

Espero que tu hijo te cuide bien el huerto. ¿Le encargaste que no se olvidara de los geranios?.

Me sentía obligada a darte las gracias, casi en todos los idiomas, pues como te dije necesito pasar por tu casa para ir a otros enlaces.

Saludos. Gelu

Antonio Aguilera dijo...

Què grandes pilares sustentan la vida del docente: julio, agosto...y para algunos, incluso septiembre.
Escuchè èsto en una entrevista a un profesor.
Feliz descanso y vacaciones tengas.

En efecto, Cervantes da protagonismo ahora, como bien dices, a los secundarios: a las fèminas. En el cap. anterior a Teresa Cascajo, y en el de hoy a el ama y la sobrina.
Yo le denomino en mi comentario, sacar Cervantes su lado femenino.
Bien las conocìa el guerrero poeta, pues tenìa una buen muestra en su propia casa.

Me da que pensar, que don Cervantes al crear solteròn a don Quijote, podrìa estar pensando en èl mismo; como diciendo Ojalà fuese yo este loco libre de mujeres con mala reputaciòn.

Viste lo atlètico que te sacò Ojito en nuestra playa particular, te pregunto; que el signo de interrogaciòn no me funciona.

A vivir que son dos dìas

Merche Pallarés dijo...

¡Me ha encantado el dibujo playero! Besotes de nuevo, M.

pancho dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios y visitas,siento no poder visitar vuestros blogs estos días, lo haré cuando estemos de vuelta.

Según noticias, parece que el encargado de regar los geranios, cumple con su misión. Ya lo comprobaremos en directo en unos días.
Un abrazo a todos y todas.