Girolamo Fracastoro, responsable del nombre de la enfermedad.
“Olvidósele a Virgilio de declararnos quién fue el primero que tuvo catarro en el mundo, y el primero que tomó las unciones para curarse del morbo gálico, y yo lo declaro al pie de la letra, y lo autorizo con más de veinte y cinco autores: porque vea vuesa merced si he trabajado bien y si ha de ser útil el tal libro a todo el mundo”. En el capítulo del Quijote de esta semana (2. 22) El Primo del Licenciado diestro en esgrima, declara que hizo un esfuerzo, más que considerable, por desentrañar quién fue el pionero en usar los ungüentos para curar el mal que se extendía con rapidez por toda Europa.
Como si hubiera sentido morbo por la asociación del sustantivo morbo y el gentilicio gálico, por casualidad, que no por morbo, descubrí que en el 1939 debió de haber andancio del mal en Salamanca, a añadir a los que asolaban el país por entonces.

Hasta con sifilocomio contábamos.