Mostrando entradas con la etiqueta Comida quijotesca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comida quijotesca. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de diciembre de 2010

Don Quijote nos reúne

Don Quijote de la Acequia, como si se tratara del ganador del premio del mismo nombre.

Con ese frío reconocible de los siete bajo cero, que te cala hasta los huesos y que este año nos ha acompañado incomodándonos, como ese visitante que no se le espera hasta más tarde, nos pusimos en marcha para acudir a la cita burgalesa alrededor de una mesa bien provista, organizada por los participantes oriundos de Burgos, como colofón de la lectura del Quijote de la Mancha que nos acompañó durante todos los jueves de casi tres años. Esperé a pie de coche a Manolo y Marina que llegaban de Béjar para, sin dilación, arrancar y llegar a Burgos a la hora prevista. La ciudad nos recibió con hielo en las calles y nieve amontonada en las aceras. El sol de medio día trataba de apoderarse de un ambiente frío, pero cálido por la alegría de poder saludar a los compañeros de tantas semanas de lectura y comentarios que llegan a ser como de la familia, gracias a la proximidad que los avances tecnológicos ofrecen y que hemos sabido utilizar de forma y manera eficiente.

Así dejaron Manolo, Marina y el frío al pobre Cervantes en el parque de la Corredera de Béjar.

Viaje relámpago que nos llevó por la Autovía de Castilla de Oeste a Este en viaje de ida y vuelta, principio y fin en Salamanca, por una Castilla cubierta por la nieve, con la carretera limpia y tráfico intenso de frente, al coincidir con un día de abundante trasiego de gente.

Son sólo algunos de los ingredientes de la olla podrida de Ibeas.

La comida copiosa y conversación afable llenaron las horas que se hicieron breves, fueron vistas y no vistas. Uno se queda con la sensación de que quedaron muchas cosas por tratar. Más días y más veces que proporcionen la oportunidad de una charla espaciada con los amigos se hacen necesarios, de ello nos hicimos promesa en la despedida.

Esta especie de turrón de Israel, de cuyo nombre no consigo acordarme, Myr dirá, completó el menú.

No salimos de Ibeas sin planes para el futuro. Pedro nos propuso continuar con el grupo, comentando lecturas propuestas por él y por votación entre los participantes. De ello dará cuenta pronto en su Acequia.

Antonio Aguilera sacó unos papeles del bolsillo y nos los leyó. Estaban escritos desde Sanlucar por Tucci.


La reinventora de Sanchico y Mari Ángeles, burgalesas ambas.

Merche, Myr, Pedro y otras.

El Quijote mecanografiado por Pablo "Cornelius" y este cómic manga del Quijote, regalo de Firvulag, fueron algunos de los bonus track del encuentro. Me quedo con estas palabras del final del cómic: "La gente se reía de Don Quijote porque era diferente de los demás; Don Quijote se reía de los demás porque eran todos iguales". Carlos Roca.

La foto en B/N está escaneada del diario del sábado La Gaceta.